El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, expresó su preocupación por el deterioro de la situación social, cuestionó el impacto de algunas medidas oficiales sobre los sectores más vulnerables y llamó a reconstruir espacios de diálogo político y social.
En declaraciones a Radio 10, el referente eclesiástico detalló que mantuvo reuniones con dirigentes políticos e intendentes del Conurbano bonaerense para analizar el escenario social y buscar mecanismos de articulación conjunta. “La preocupación tiene que ver con la situación social y con la gente que está atravesando estas dificultades”, reveló.
Así las cosas, consignó que el objetivo es “trabajar juntos” frente a procesos “muy dolorosos y muy duros para nuestra población”.
“Venimos trabajando en el tema de la discapacidad”, explicó, aunque reconoció que aún persisten numerosos problemas estructurales. “Es una realidad muy compleja, como un reloj: cuando se atrasa algo, se atrasa todo”, graficó.
Colombo también se refirió al aumento de la vulnerabilidad social y al crecimiento de la población en situación de calle. Según epuntualizó, la Iglesia mantiene conversaciones con el Gobierno porteño y otras autoridades para intentar encontrar soluciones concretas. Entre ellas, mencionó iniciativas vinculadas al acceso al transporte y mecanismos de reinserción social.
El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor @MarceloDColombo, en el marco de la vocación de diálogo de la Iglesia con todos los sectores de nuestra Patria, ha mantenido encuentros en el día de hoy con Jorge Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; con la… pic.twitter.com/62EHmG6TPN
— Conferencia Episcopal Argentina (@EpiscopadoArg) May 6, 2026
Además, el arzobispo advirtió sobre el impacto de la cancelación de programas alimentarios y sanitarios en los barrios más postergados. “Hay aspectos de la realidad que no entran en esos números ni en esos cálculos de una Argentina que va saliendo adelante”, indicó.
“Hay cosas que definitivamente se han perdido y hay que ver estos núcleos de pobreza, marginación y vulnerabilidad”, lamentó.
“Se va notando que hay un agravamiento en varios aspectos”, alertó el presidente de la Conferencia Episcopal al aludir al deterioro social, situación que exige “una mayor apertura al diálogo y a la construcción de consensos”.
En esa línea, reivindicó el rol histórico de la Iglesia como puente entre distintos sectores políticos y sociales. “La vocación del diálogo no debería faltar nunca”, afirmó. Y advirtió que muchas veces quienes gobiernan “creen que tienen todas las soluciones” y buscan avanzar sin escuchar otras voces.
“Nosotros creemos que las soluciones se construyen de otra manera y que es pudiendo juntar a todos. Todavía no estamos en un nivel dramático de estallido, y justamente por eso hay que buscar que no lleguemos a una situación así”, concluyó.