La provincia de Buenos Aires podría dar un paso histórico hacia la consolidación de un modelo productivo basado en ciencia, innovación y tecnología. Un proyecto de ley impulsado por el senador bonaerense de Hechos, Marcelo “Chuby” Leguizamón, propone la creación del Polo Biotecnológico Bonaerense, una iniciativa que apunta a transformar al territorio bonaerense en un centro estratégico de desarrollo científico y tecnológico a nivel nacional y latinoamericano.
La propuesta busca articular universidades, empresas tecnológicas, centros de investigación y startups vinculadas a áreas clave como ingeniería genética, nanotecnología, bioinformática y bioprocesos, con el objetivo de potenciar la economía del conocimiento y generar empleo calificado.
Según explicó Leguizamón, la provincia ya cuenta con un enorme capital científico y académico, aunque actualmente aparece disperso y sin una estructura de articulación común.
“La provincia ya concentra universidades, investigadores, empresas de base tecnológica y centros científicos de primer nivel, pero hoy ese enorme potencial está disperso. Lo que proponemos es darle un marco legal, incentivos concretos y financiamiento para transformar conocimiento en producción, empleo y desarrollo”, sostuvo el legislador.
Uno de los puntos centrales del proyecto es que el Polo Biotecnológico Bonaerense funcionará de manera descentralizada, mediante una sede central y nodos regionales vinculados a universidades nacionales y parques industriales distribuidos en distintos puntos del territorio.
La intención es evitar que el desarrollo tecnológico quede limitado únicamente al Conurbano y extender las oportunidades también al interior provincial.
El proyecto contempla una batería de incentivos económicos destinados a fomentar la inversión y el desarrollo de emprendimientos científicos y tecnológicos.
Entre las medidas más destacadas aparecen:
📌 Exención impositiva por diez años en Ingresos Brutos y Sellos
📌 Créditos fiscales para empresas que inviertan en investigación y desarrollo
📌 Laboratorios de alta complejidad de uso compartido para PyMEs tecnológicas
📌 Creación de un fondo de capital de riesgo mixto con participación pública y privada
La iniciativa está orientada tanto a grandes empresas biotecnológicas como a startups e institutos de investigación que trabajen en innovación aplicada.
Leguizamón también puso el foco en uno de los problemas estructurales que atraviesa el sistema científico argentino: la emigración de profesionales altamente capacitados.
“Queremos que nuestros científicos no tengan que irse, que nuestras patentes se queden en la provincia, que la innovación genere empleo de calidad, divisas y soberanía tecnológica”, afirmó.
Además, remarcó que la meta final es modificar el perfil productivo bonaerense: “Queremos que Buenos Aires deje de exportar solamente materias primas y empiece a exportar inteligencia, innovación y conocimiento con valor agregado”.
El proyecto ya comenzó a generar repercusiones dentro del ámbito académico, científico y empresarial, donde distintos sectores vienen reclamando desde hace años una política sostenida de impulso a la economía del conocimiento.
En un contexto global donde la biotecnología, la inteligencia artificial y las industrias basadas en ciencia aparecen como motores centrales del crecimiento económico, la iniciativa busca posicionar a Buenos Aires como uno de los polos tecnológicos más importantes de América Latina.