La inflación en la Ciudad de Buenos Aires en abril fue de 2,5 % y se desaceleró con relación a marzo cuando había sido de 3 %, según informó el Instituto de Estadística porteño.
Con este resultado, la suba del costo de vida acumulada en los primeros cuatro meses del año alcanzó el 11,6 %, mientras que la variación interanual se ubicó en el 32,4 %, lo que representa una aceleración de 0,3 puntos porcentuales respecto al mes previo.
La suba mensual respondió al comportamiento de divisiones clave como Transporte, Vivienda y Alimentos. Estos sectores, junto con Restaurantes y Salud, “en conjunto explicaron el 70,2% del alza del nivel general”.
Respecto al rubro Transporte, el incremento fue “resultado de las actualizaciones en los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar y, en menor medida, por las alzas en los valores de los pasajes aéreos y en el boleto de colectivo urbano”.
Por su parte, la división de Vivienda, agua, electricidad y gas subió un 2,2 %, impulsada por alquileres y gastos comunes, aunque la caída en las tarifas de gas natural por red ayudó a “quitarle presión a esta división”.
En cuanto a los Alimentos y bebidas no alcohólicas, la suba fue del 1,4 por ciento. El informe detalla que “el principal impulso provino de Leche, productos lácteos y huevos (2,5 %) y Pan y cereales (2,0 %)”. Estas alzas fueron compensadas en parte por la baja del 4,3 % registrada en los precios de las frutas.
Finalmente, los precios Regulados aumentaron un 3,3 %, afectados por combustibles y las cuotas de medicina prepaga.