El sueño del viaje de egresados a El Bolsón se convirtió en una pesadilla para los alumnos de séptimo año de la Escuela Secundaria Técnica Nº 1 de Bragado. Lo que comenzó como una sospecha por las constantes postergaciones del itinerario terminó en la revelación de una estafa millonaria ejecutada por una preceptora de la institución, quien habría admitido haber gastado la totalidad de los fondos recaudados por los estudiantes.
La docente, que desempeñaba funciones en el colegio desde hacía 15 años, era la encargada de recolectar el dinero de las rifas, eventos y cuotas mensuales. Según la denuncia de los padres, la mujer exigía que los depósitos se realizaran en su cuenta personal y, para mantener el engaño, enviaba capturas de pantalla de transferencias y reservas de pasajes que resultaron ser documentación falsa.
El quiebre definitivo ocurrió durante una reunión de urgencia donde la implicada, acorralada por las pruebas de las familias, habría lanzado una frase que desató la furia de la comunidad: admitió que se había "patinado" la plata. El monto total del fraude educativo ronda los 50.000 dólares, una cifra que las familias juntaron con el esfuerzo de casi dos años de trabajo.
Tras la escandalosa confesión, las familias damnificadas acudieron a la Justicia para radicar una denuncia penal colectiva. Los abogados de los padres solicitaron de inmediato el embargo preventivo de los bienes de la mujer, incluyendo su vivienda y vehículo, con el objetivo de resarcir económicamente a los alumnos. En paralelo, la cartera educativa bonaerense inició un sumario y la apartó de sus funciones de manera definitiva.
Actualmente, la acusada permanece recluida en su domicilio bajo licencia médica, mientras que en Bragado se multiplican las muestras de solidaridad. El repudio social es total, ya que la maniobra no solo implicó un perjuicio económico, sino una traición a la confianza de jóvenes que confiaron sus ahorros e ilusiones a una figura de autoridad escolar.