El exgobernador bonaerense, Felipe Solá, se refirió a la danza de nombres del peronismo para suceder a Axel Kicillof en el Poder Ejecutivo de la Provincia, al tiempo que se mostró seguro de que no habrá fusión entre el PRO y La Libertad Avanza.
“Yo creo que sí va a terminar en una competencia directa en las presidenciales, por lo menos. Y no creo que exista espacio. Esa competencia va a ser más fuerte de la que parece, con más enfrentamiento ideológico, metodológico y hasta sobre el modelo económico entre el PRO y La Libertad Avanza”, puntualizó en declaraciones a Perfil.
En igual tenor, el diputado nacional con mandato cumplido proyectó que “le va a ser muy difícil, en ese ambiente electoral de enfrentamiento, coincidir en la provincia de Buenos Aires en una sola figura. O sea, creo que va a haber dos candidatos a gobernador”.
“Hay dos cosas. En primer lugar, expresar como intendente, por ejemplo, ‘yo también quiero ser candidato’, implica subir un pequeño escalón respecto de los que no dicen lo mismo. No importa si son candidatos o no después. No lo van a ser después la gran mayoría, pero implica subir un escalón”, contextualizó Solá.
Acto seguido, esbozó: “¿Y dónde lo suben? En la provincia. En general, lo suben en su propio distrito, pero también para que los demás lo miren distinto, si hay alguno que es amigo, que lo apoye”.
“Entonces, formar un núcleo que después pueda negociar mejor. Entonces, son casi todos negociadores. Alguno llegará, pero casi todos son negociadores. Quedarán dos, no más”, completó el excanciller.
“Hay un sector donde están los Katopodis, Jorge Ferraresi y varios más. Ahí puede salir un candidato. Hay uno que se está moviendo por las suyas, que es muy hábil, pero está un poco desgastado, que es el intendente (de La Plata) Julio Alak”, enumeró.
También dijo que “después hay un sector, algo así como conurbano Norte, donde la figura más importante debe ser Federico Achaval. La Matanza está en el primer sector que mencioné. Achaval junto con otros intendentes”.
“Y después hay otra división. Están los grupos, pero hay otra división que es el enojo entre cristinistas y kicillofistas. Y no es un enojo de los intendentes. Claramente no es un enojo de los intendentes. Están dispuestos a estar en este grupo o en otro. Es un enojo en la cúpula de La Cámpora y Kicillof”, sumó.
Así las cosas, puso de relieve que “entonces es un enojo superestructural, como se diría, que se va a resolver a favor de quién. En el fondo se va a resolver a favor de Kicillof, pero la prenda de cambio podría ser la gobernación de la provincia”.
“Es muy difícil decir quién, porque repaso los candidatos y no encontré ninguno hasta ahora que destaque. Del otro lado veo algunos que destacan un poco más”, comparó Solá.
Justamente al aludir al oficialismo nacional, indicó que “Santilli va a olfatear hasta último momento y va a ir para un lado o para el otro”.
“Porque se da ese juego. Hay dos juegos acá. El juego de los partidos: el juego de Milei, de Macri, el juego de Kicillof, Cristina, el cordobismo, el santafesinismo, lo que fuera. Pero los juegos de abajo son completamente distintos.
“Santilli va a esperar hasta último momento. Ahora, el candidato de ese sector en la provincia es Milei. No existe un candidato descollante. Son todos nuevos y bastante torpes políticamente”, remató el extitular de la cartera diplomática.