Un hombre de 57 años fue detenido en las últimas horas en La Plata acusado de haber realizado ataques con bombas molotov contra instituciones de la comunidad judía local. El operativo se llevó adelante tras una investigación rápida de la Policía Bonaerense y terminó con el secuestro de armas de fuego, municiones y otro artefacto incendiario preparado para usar.
El detenido fue identificado por la Justicia como Ángel Alberto M., un vendedor ambulante señalado como el presunto autor de dos ataques ocurridos a fines de abril y comienzos de mayo.
El primero de los hechos ocurrió en el Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, ubicado en calle 11 entre 58 y 59, donde una bomba molotov impactó contra una ventana durante la madrugada. Aunque el artefacto no llegó a explotar, sí provocó daños materiales y encendió las alarmas por el contenido antisemita del ataque.
Días después, otro episodio similar ocurrió contra la sinagoga Beit Jabad, en calle 16 entre 46 y 47. En ese caso, cámaras de seguridad captaron a un hombre arrojando una molotov encendida contra una pared del lugar. El fuego se apagó rápidamente y no hubo heridos.
A partir del análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas, además de distintos testimonios, los investigadores lograron seguir los movimientos del sospechoso y determinar que se trasladaba caminando desde su domicilio hacia los lugares atacados.
Con esas pruebas, la Justicia ordenó un allanamiento de urgencia. Cuando los efectivos ingresaron a la vivienda encontraron al acusado durmiendo y, según trascendió, rodeado de armas y municiones.
Durante el operativo secuestraron una carabina calibre .22, un pistolón, un revólver y una importante cantidad de balas de distintos calibres. Además, dentro de la casa apareció otra bomba molotov casera armada en un frasco de vidrio con líquido inflamable y mecha lista para ser utilizada.
El artefacto debió ser retirado y resguardado por especialistas en explosivos para realizar una detonación controlada.
El acusado quedó detenido e incomunicado mientras avanza la causa judicial, en principio bajo cargos por daños y tenencia ilegal de armas, aunque la investigación continúa abierta por el trasfondo antisemita de los ataques.