En una sesión especial cargada de fuerte tensión política, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles la media sanción del proyecto de la "Ley Hojarasca". La iniciativa, diseñada originalmente por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado a cargo de Federico Sturzenegger, busca avanzar con la desregulación económica mediante la eliminación de casi 70 leyes que el Poder Ejecutivo considera inútiles, obsoletas o restrictivas de las libertades individuales.
El tablero electrónico de la Cámara baja reflejó el mapa de acuerdos que logró tejer el oficialismo junto a los bloques dialoguistas: 138 votos afirmativos, 96 votos negativos y 9 abstenciones. Ahora, el texto legislativo será girado al Senado de la Nación para su tratamiento definitivo.
Minutos después de la votación, el presidente Javier Milei celebró el resultado a través de sus redes sociales. El mandatario destacó que la aprobación de la norma significa un paso fundamental para "eliminar obstáculos" que frenan el progreso de los argentinos y achicar el peso del Estado sobre los ciudadanos.
El corazón de la "Ley Hojarasca" apunta a lo que el oficialismo denomina una "limpieza legislativa". Desde el entorno de Sturzenegger argumentan que el entramado legal argentino cuenta con decenas de normativas que quedaron totalmente desfasadas por el paso del tiempo o el avance tecnológico.
#Congreso 🏛️🤚 Diputados aprobó la “Ley Hojarasca” y Milei festejó en redes
— ANDigital (@ANDigitalOK) May 20, 2026
La Cámara baja dio media sanción al proyecto impulsado por Federico Sturzenegger para eliminar unas 70 normas consideradas “obsoletas”.
📌 El oficialismo consiguió 138 votos afirmativos
📌 La iniciativa… pic.twitter.com/US55YuP8mr
Los ejes principales de las derogaciones aprobadas contemplan:
Derogación de leyes obsoletas: Se eliminan regulaciones superadas por la tecnología moderna, utilizándose como principal ejemplo la vieja ley de microfilmación.
Eliminación de burocracia: Se suprimen formalmente trámites, registros y estructuras de organismos que, en la práctica, ya dejaron de existir o perdieron su función real.
Recuperación de libertades individuales: El proyecto extingue normativas de control social y civil caídas en desuso, como la histórica "ley de mochileros", que imponía registros específicos para viajar por el país.
Fin de leyes declamatorias: Se da de baja la ley sobre laboratorios públicos y otras normas que, según los fundamentos del proyecto, "no tenían financiamiento real" y constituían meras declaraciones de deseo.
La jornada en la Cámara de Diputados estuvo lejos de ser pacífica. Los bloques de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda polarizaron la discusión legislativa y rechazaron de plano la agenda del Gobierno.
Desde las bancadas opositoras calificaron la iniciativa parlamentaria como una "cortina de humo" diseñada para desviar la atención pública de la actual crisis económica. Asimismo, algunos diputados de la izquierda tildaron la reforma integral como una "entrega de soberanía" y cuestionaron que el Parlamento destine horas de debate a leyes inactivas en lugar de abordar la pérdida del poder adquisitivo y la situación social.
La actividad en el Congreso de la Nación no concluye con la media sanción del paquete desregulador. Tras la votación de la "Ley Hojarasca", los legisladores continuaban debatiendo en la misma jornada la modificación del régimen de subsidios al gas por "Zona Fría", otro de los puntos sensibles que promete recalentar la discusión entre las provincias y la Casa Rosada debido a su impacto directo en las tarifas de los usuarios residenciales.