El expresidente de la Nación, Mauricio Macri, tensó la cuerda con La Libertad Avanza, al desestimar cuestionamientos del titular de la Cámara baja, Martín Menem y objetar el liderazgo de Javier Milei.
Cuando fue consultado sobre si su eventual postulación presidencial en 2027 era funcional al kircherismo, tal y como deslizó Menem, el líder PRO fue terminante: “Preguntale a Cristina si favorecimos al kirchnerismo en estos años”.
Al participar de un foro organizado por el Círculo de Montevideo y la Universidad Austral, el empresario también se refirió al jefe de Estado: “Obviamente ejerce un liderazgo emocional con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de las posturas y con poco entusiasmo sobre la implementación”.
Además, dijo que Milei se ve a sí mismo “como un profeta”. Así las cosas, evaluó a título personal que “siempre al final del día es importante tener un equilibrio”.
“Lo que uno necesita cuando lidera es tener gente alrededor que tenga la capacidad de decir la palabra mágica ¿Cuál es la palabra mágica? No. ‘Presidente, su idea es brillante, pero en este momento mejor no la vamos a aplicar’. Es imposible, por más que seas un genio como líder, que vayas a decidir siempre lo correcto en el medio de la tormenta”, reflexionó.
En igual sentido, manifestó que “el poder también te toma. Pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido”.
“Las pasiones fuera de control te llevan a hacer cosas que dañan. Vuelvo al principio, no tiene sentido pedir el poder si no vas a mejorarle la vida a la gente que te dio el poder”, advirtió.
En otro tramo de su alocución, Macri sostuvo que “siempre fue una frustración la fragmentación del escenario político. Se vuelve muy asfixiante esta dinámica del peronismo cooptado por el kirchnerismo. Fue muy dañino”.
“Espero que estemos al borde de que el kirchnerismo se transforme en una minoría. Y tal vez el peronismo recupere un liderazgo más sano. Están ellos debatiéndose. Yo les dije: ‘si la solución es Kicillof, si pierden, pierden; y si ganan, pierden de vuelta’. Porque sería otro fracaso y la destrucción final del peronismo. Así que esperemos que logren plantear un candidato un poco más actualizado”, opinó.
Asimismo, consideró que “hay ideas que ya no se pueden discutir. No solamente el equilibrio fiscal, que toda la región ya tiene claro. También entender que hay que ser parte del mundo, tener un sistema meritocrático, revalorizar el esfuerzo. No se puede estar en la oscuridad de todos los indicadores, empezando por la educación”.
“Los números de la educación en la provincia de Buenos Aires son aterradores. Gracias a Dios, los chicos que tienen buenos padres, la inteligencia artificial y el acceso a la información tal vez encuentren una alternativa, porque el aparato de educación pública de la provincia está totalmente colapsado”, cerró.