A 310 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra General Lavalle, un destino bien tradicionalista que, el sábado 6 y domingo 7 de junio, celebra la 8ª Fiesta Regional de la Torta Negra. Con entrada gratuita, sobre avenida Mitre, las panaderías locales serán protagonistas. Además se desplegará una feria artesanal, propuestas gastronómicas, visitas guiadas y espectáculos artísticos.
El corazón del evento será la histórica Panadería Del Pueblo, fundada en 1959 por Antonio Latchuk y responsable de transformar a la torta negra en un emblema regional.
La historia de la familia surgió del trabajo con pequeños hornos rurales, donde cocinaban lo que producían. Luego de trabajar en locales de Huanguelén y Dolores, Latchuk se instaló junto a Delia Othatceguy en el paraje Centinela, donde comenzaron a elaborar galletas de campo. Más tarde abrieron la panadería en Lavalle.
El negocio continúa en manos de la familia, hoy tercera generación. “Probar una de nuestras tortas negras es saborear una parte de la historia”, resumió Jorge Latchuk, quien sostiene el legado junto a su hermano Lucas.
A diferencia de otras facturas de influencia europea, la torta negra tiene un origen profundamente criollo. Nació como una preparación sencilla y rendidora de las panaderías rurales, elaborada con grasa y cubierta con azúcar negra. En Lavalle, la versión creada por Antonio adquirió identidad propia gracias a una masa apenas salada que contrasta con el dulzor intenso de la cobertura.
Gran parte de la producción se cocina en horno a leña y, durante el verano o las celebraciones locales, llegan a elaborar más de ciento cincuenta docenas por día. “También ofrecemos las tradicionales galletas de campo de lata y trincha, los budines de la abuela Elda y productos panaderiles típicos pero con sabor único”, agregó Teresa, esposa de Jorge.
La fiesta homenajea a esa historia de amor que se convirtió en sabor e identidad lavallense. Para agendar e ir a probar.