El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, lanzó duras críticas hacia el presidente Javier Milei tras sus recientes afirmaciones sobre la situación económica del país. El funcionario bonaerense, mano derecha del gobernador Axel Kicillof, utilizó expresiones irónicas para cuestionar el diagnóstico del mandatario nacional respecto a los niveles de consumo y la recesión.
La polémica se encendió luego de que el Presidente compartiera en sus redes sociales un video de locales gastronómicos colmados, acompañándolo con una frase irónica: "El consumo deprimido más loco de la historia de la humanidad".

La respuesta del gabinete bonaerense no tardó en llegar. Durante una conferencia de prensa, Bianco cuestionó al jefe de Estado por ignorar los indicadores macroeconómicos y sectoriales que marcan una profunda caída de la actividad en los comercios y la industria. “Vive en Narnia y se informa con tuits de Yrigoyen”, sentenció el ministro provincial.
Bianco profundizó sus cuestionamientos sobre la metodología que utiliza el Ejecutivo nacional para analizar la realidad social y económica del país, sugiriendo que el Presidente se apoya en reportes sesgados generados por su propio entorno digital.
EL CONSUMO DEPRIMIDO MÁS LOCO DE LA HISTORIA
— Javier Milei (@JMilei) June 1, 2026
Parece que el consumo está en su peor momento... hay una crisis en el consumo nunca vista... sabés que jodido está el metro cuadrado? Y si le preguntás a Pepito ni te cuento...
CIAO! https://t.co/FQEeWSt3WJ
“Parece que su fuente de información principal para ver cómo está la Argentina son los tuits de Yrigoyen que le escriben los amigos”, ironizó el funcionario de Kicillof, haciendo un paralelismo histórico con la famosa metáfora sobre el aislamiento de la realidad.
Desde la administración bonaerense contrastaron la lectura optimista de la Casa Rosada con los datos de caída del consumo y el impacto de las políticas fiscales en el sector comercial de la provincia de Buenos Aires, señalando que la ocupación de sectores específicos de esparcimiento no refleja la situación general del poder adquisitivo.