El insólito episodio ocurrió durante un operativo de control vehicular de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) sobre la Ruta Nacional 8, a la altura del peaje de Pilar. Allí, los agentes detectaron a un conductor de 22 años al volante con 0,39 gramos de alcohol en sangre, violando de forma directa la Ley de Alcohol Cero que rige en la provincia de Buenos Aires.
Lejos de ser una infracción común, el caso sumó ribetes escandalosos cuando el propio joven admitió ante las cámaras del operativo que era reincidente. "Tuve un quilombo que me hizo viral, imaginate", reconoció el conductor, quien actualmente se encuentra cumpliendo tareas comunitarias debido a una inhabilitación previa sufrida el año pasado por el mismo motivo.
#SeguridadVial 🚨🍺 Manejaba borracho, chocó, hace tareas comunitarias… y volvió a dar positivo
— ANDigital (@ANDigitalOK) June 2, 2026
Tiene 22 años, ya había sido sancionado y ahora detectaron que otra vez consumió alcohol y salió a manejar a la ruta 8 en su automóvil de alta gama.
🧪 0,39 gramos de alcohol por… pic.twitter.com/JQG0px4ciN
Al momento de ser notificado por el resultado del alcoholímetro, el infractor intentó ensayar una insólita defensa técnica para eludir la sanción: argumentó que el positivo se debía a que había cenado una ensalada con vinagre en una reunión familiar. Segundos después, se contradijo al admitir que también había tomado una copa de vino porque "me dio para probar el abuelo de ella", en referencia a su novia, quien viajaba como acompañante.
La respuesta del personal de la ANSV que quedó registrada en el acta fue contundente: "Esto es una alcoholemia positiva, no es la ensalada. Esto es alcohol". La situación se agravó cuando los fiscalizadores divisaron vasos con bebidas alcohólicas en el interior del habitáculo. "Yo no lo toqué, lo compré para ella", se excusó el joven mientras llamaba desesperadamente a sus padres por teléfono de madrugada: ¿Podés hablar con papá, por favor? Despertalo", suplicó.
Como consecuencia directa de su reincidencia bajo los efectos del alcohol, las autoridades procedieron a la retención inmediata de la licencia de conducir. Al tener el antecedente del año previo y violar las tareas comunitarias en curso, el joven afronta severas consecuencias legales y económicas:
Sanción económica: La multa por infringir el Alcohol Cero puede alcanzar hasta los $2.215.000 pesos.
Nueva inhabilitación: Enfrenta una quita del registro que podría extenderse por un período de entre 3 y 18 meses sin posibilidad de manejar.
Este hecho se dio en el marco de un megaoperativo de saturación y fiscalización desplegado por la ANSV durante el último fin de semana sobre la Ruta Nacional 8 (peaje Pilar) y la Autopista Riccheri (kilómetro 15).
En total, se controlaron 4.770 vehículos y se labraron 263 infracciones. Los operativos arrojaron un saldo alarmante de 194 alcoholemias positivas, registrándose picos máximos de intoxicación de 2,08 y 1,74 g/l de alcohol en sangre en conductores que ponían en riesgo la seguridad vial en los accesos a la Provincia.