La muerte de Carlos "Indio" Solari a los 77 años generó una profunda conmoción nacional y, en paralelo, abrió una fuerte discusión política y logística en los pasillos del poder. Mientras cientos de fanáticos se concentran en su casa de Parque Leloir (Ituzaingó) y convocan a "misas ricoteras" espontáneas en Plaza de Mayo, los bloques de diputados de Unión por la Patria y de la UCR, solicitaron formalmente que el velatorio del mítico cantante se realice en el Palacio del Congreso de la Nación.
Sin embargo, la iniciativa oficialista para otorgarle una despedida institucional de gran magnitud encuentra una severa resistencia en el Poder Ejecutivo. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, decidió congelar una respuesta definitiva y derivó el planteo a una rigurosa evaluación interna, dejando en claro que desde el oficialismo ven "muy complicada" la viabilidad del evento en el recinto legislativo.
Presenté una nota ante las autoridades de la Cámara de Diputados para en el Congreso se pueda dar el último adiós al Indio, si así la familia lo decide. Un artista tan influyente, masivo y popular tiene que poder ser acompañado por la sociedad. pic.twitter.com/TV80mTxvOu
— Pablo Juliano (@PabloJulianoLP) June 5, 2026
Hasta el momento, el Congreso de la Nación no emitió ninguna comunicación aprobando las instalaciones y Martín Menem evitó realizar declaraciones públicas. No obstante, el titular de la Cámara baja activó una serie de gestiones internas destinadas a ganar tiempo y justificar técnicamente la virtual negativa.
Menem elevó un pedido de informes urgentes a la Dirección de Seguridad de la Cámara de Diputados y al Ministerio de Seguridad de la Nación. El objetivo de la conducción parlamentaria es que las áreas especializadas elaboren dictámenes técnicos sobre la factibilidad logística, operativa y de seguridad edilicia. Los principales reparos oficiales giran en torno a la masiva concurrencia que generaría el último adiós al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una marea humana que desbordaría por completo las inmediaciones del Congreso.
El Congreso de la Nación abrió sus puertas para que el pueblo pudiera despedir a Sandro, a Mercedes Sosa, a Leonardo Favio, entre otros artistas populares que construyeron la identidad cultural de nuestra patria. Sin distinciones políticas, porque el Congreso es la casa de todos… https://t.co/eTYN89KJ5t
— Cecilia Moreau (@ceciliamoreauok) June 5, 2026
Desde los sectores que responden a La Libertad Avanza argumentan que el Palacio Legislativo no está preparado para albergar un fenómeno cultural de semejante escala. Fuentes gubernamentales indicaron que, debido a la fidelidad y masividad extrema que caracteriza a los seguidores del músico, los homenajes deberían canalizarse en infraestructura de espectáculos deportivos.
Como alternativa al velatorio en Diputados, desde el entorno oficialista sugirieron que un estadio de fútbol, como La Bombonera, sería un ámbito mucho más adecuado, controlado y seguro para contener a las decenas de miles de personas que buscarán despedir al artista.
El cantante y compositor, pilar fundamental de la historia del rock argentino, falleció en su domicilio tras una larga y pública lucha contra la enfermedad de Parkinson, dolencia que en los últimos años lo había alejado definitivamente de los escenarios masivos pero no del contacto con su público.
Mientras las gestiones políticas continúan empantanadas por la falta de aval de la presidencia de la Cámara, el impacto popular no se detiene. El centro porteño y diversos puntos neurálgicos del país ya registran movilizaciones de fanáticos que, al margen de las idas y vueltas institucionales de Martín Menem y los bloques legislativos, ya comenzaron sus propios homenajes simultáneos para despedir al mayor mito de la música popular argentina.