Una madrugada de terror fue la de este sábado en Tolosa, partido de La Plata, con el saldo de un hombre muerto y un policía detenido imputado por “homicidio - averiguación de ilícito”, con investigación de la UFI N.º 11, a cargo de Álvaro Garganta.
La víctima fue identificada como Heber Roberto “Kiko” Villarroel, de 45 años, quien murió tras recibir disparos en inmediaciones de 12 entre 526 y 527. Al arribar al lugar, personal policial encontró el cuerpo tendido junto a una motocicleta Honda XR que permanecía encendida y, además, dos vainas servidas calibre 9 milímetros.
De acuerdo con la reconstrucción inicial realizada a partir de las actuaciones y testimonios incorporados al expediente, horas después se presentó espontáneamente en la Comisaría Sexta un oficial de 28 años que se encontraba franco de servicio.
El acusado se encontraba de franco cuando se acercó a un kiosco junto a un amigo en un Chevrolet Corsa blanco. De acuerdo a su relato, el amigo bajó a comprar y él lo esperó arriba del auto. De repente una moto frenó y uno de sus ocupantes bajó y se dirigió directamente hacia él.
El agente dijo advertir que sería víctima de un robo, por lo que sacó su arma reglamentaria y efectuó dos disparos para defenderse del presunto ataque. Después de eso, siempre de acuerdo con su testimonio, la moto se retiró del lugar y él abandonó la escena junto a su amigo.
Uno de los testimonios fue el de un vecino que manifestó haber escuchado un grito de auxilio y, segundos después, dos detonaciones. Sin embargo, al asomarse por la ventana aseguró que no alcanzó a observar lo sucedido.
También declaró una mujer que reconoció a Villarroel como un amigo y afirmó que la motocicleta hallada en el lugar era de su propiedad y que se la había prestado poco antes del episodio.
Según otra declaración incorporada a la causa, “Kiko” había salido en el rodado con destino a un comercio que permanecía abierto durante la madrugada y, al no regresar, comenzaron a buscarlo hasta encontrarse con el despliegue policial en la cuadra donde finalmente apareció muerto.
En las actuaciones judiciales incorporadas al expediente también consta que Villarroel, registraba antecedentes penales por robo calificado y por una causa por abuso de armas, amenazas y lesiones.
De hecho, fuentes de la pesquisa señalaron al diario El Día que se trataba de una persona con historial vinculado a hechos delictivos, aunque remarcaron que la investigación en curso deberá determinar con precisión qué ocurrió y si, tal como sostuvo el policía detenido, el fallecido intentó concretar un robo antes de recibir los disparos.
Una de las claves para reconstruir lo sucedido estará dada por las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones de 12 y 526, tanto públicas como privadas, además de las pericias realizadas por especialistas en balística, rastros, fotografía, planimetría y accidentología.
Los elementos secuestrados y los resultados de esos estudios serán determinantes para establecer cómo se produjo la secuencia que terminó con la muerte de Villarroel y definir las responsabilidades penales del caso.