El costo de vida en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires volvió a marcar un fuerte salto, reconfigurando los ingresos necesarios para que un hogar no caiga en los sectores más vulnerables. Según los últimos datos oficiales publicados por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores— necesitó percibir ingresos mensuales de al menos $2.450.044 para ser considerada formalmente de clase media.
Los rangos de ingresos de las distintas canastas se actualizan mensualmente en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de CABA. Un dato clave que destacan los analistas es que estas cifras oficiales corresponden estrictamente a familias propietarias de su vivienda. Si al costo de vida relevado se le suma el valor promedio de un alquiler de un departamento familiar en el territorio porteño, el umbral real necesario para sostenerse en dicho estrato social trepa a más de $3.600.000 mensuales.
#Precios 📊💰 La inflación de mayo en CABA fue de 2,1 % y perforó otro piso clave
— ANDigital (@ANDigitalOK) June 8, 2026
La Ciudad de Buenos Aires informó que la inflación de mayo se ubicó en 2,1 %, consolidando la desaceleración de los precios y ofreciendo una señal que el Gobierno nacional seguirá de cerca de cara… pic.twitter.com/pCQ2biqLwm
El organismo estadístico de la Ciudad clasifica los estratos económicos de los hogares porteños de la siguiente manera:
Clase media: Hogares con ingresos mensuales que se ubican en el rango de $2.450.045 a $7.840.144.
Sector medio frágil: Familias que logran superar la Canasta Total (fijada en torno a los $1,9 millones) pero cuyos ingresos no alcanzan el piso mínimo para ingresar a la clase media tradicional.
Sector acomodado: Aquellos hogares que perciben ingresos superiores a los $7.840.144 mensuales.
La medición del IDECBA refleja cómo la persistente inflación en los bienes y servicios básicos impacta directamente en la capacidad de ahorro y consumo de los porteños. Quienes quedan atrapados en el "sector medio frágil" representan hoy a un grueso de trabajadores asalariados que, aun teniendo empleo formal, sufren la erosión de sus ingresos frente a las actualizaciones del IPC.
El nuevo piso de $2.450.044 fija una barrera cada vez más alta para el consumo masivo en la Ciudad, marcando la pauta de las paritarias salariales que discuten los gremios para evitar que más familias caigan por debajo de la línea de la Canasta Total en los próximos meses.