La situación social de la infancia en Argentina muestra una mejora histórica que, sin embargo, enciende alarmas de cara a los próximos meses. De acuerdo con el último informe presentado por UNICEF, la pobreza infantil en el país se ubicó en el 42,3% durante el segundo semestre de 2025. La cifra representa el nivel más bajo registrado desde 2018 y significa que más de 1,3 millones de niñas, niños y adolescentes lograron salir de la pobreza en el último año.
A pesar del marcado descenso, el organismo internacional fue categórico al advertir que la recuperación económica de los hogares es "frágil". En sus proyecciones para el primer semestre de 2026, los técnicos de la entidad anticipan un inevitable repunte en los indicadores de vulnerabilidad social si no se consolidan las herramientas de asistencia estatal.
❗️Cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes en Argentina (42,3%) viven en hogares pobres, y el 9,4% se encuentra en situación de indigencia, según nuestro último informe basado en datos oficiales del segundo semestre de 2025.
— UNICEF ARGENTINA (@UNICEFargentina) June 9, 2026
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El relevamiento estadístico de UNICEF expone la profunda brecha que todavía afecta a los sectores más jóvenes de la población argentina, detallando los siguientes ejes clave:
Población afectada: Alrededor de 5,1 millones de menores de edad viven en hogares cuyos ingresos no cubren la Canasta Básica Total.
Indigencia: Dentro de ese universo, 1,1 millones de niñas y niños se encuentran en situación de indigencia, al no alcanzar a cubrir la Canasta Básica Alimentaria.
Clase media vulnerable: El informe pone especial énfasis en el "sector medio frágil", advirtiendo que las familias trabajadoras no alcanzan a ser pobres pero carecen de capacidad de ahorro ante cualquier eventualidad económica.
#Crisis 🚨📉 Cuatro de cada diez familias bonaerenses comen menos para pagar sus deudas
— ANDigital (@ANDigitalOK) June 4, 2026
Un dato que enciende alarmas sobre la situación económica en la provincia de Buenos Aires ya que un informe del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana reveló que… pic.twitter.com/dikTs66d6h
El estudio pormenorizado destaca que la reducción de los índices de pobreza durante la segunda mitad de 2025 respondió de manera directa a la combinación de dos variables macroeconómicas y de políticas públicas:
Por un lado, la progresiva desaceleración de la inflación en el rubro de alimentos alivió la presión sobre los presupuestos familiares. Por el otro, el sostenimiento y actualización de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otras transferencias directas funcionaron como una red de contención indispensable para los deciles más bajos de la sociedad.
Para evitar un retroceso en los logros alcanzados, UNICEF formalizó un pedido directo a las autoridades para ampliar las partidas presupuestarias destinadas a los programas de niñez y adolescencia.
Según los especialistas del organismo, blindar los fondos de la asistencia social y de los comedores escolares es una prioridad urgente para sostener los ingresos de las familias frente a los desafíos económicos proyectados para la primera mitad de 2026.