Un gravísimo episodio de violencia institucional sacudió a la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNICEN, en la ciudad de Olavarría. Un docente amenazó de muerte a una estudiante de la carrera de Medicina con una frase que remite de manera directa al accionar represivo del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar en Argentina.
El hecho ocurrió durante una clase de tercer año. Según la reconstrucción efectuada por el Centro de Estudiantes a partir del relato de los testigos, una alumna realizó una observación sobre los últimos cambios incorporados en la guía médica para el tratamiento del asma. Ante esa intervención académica, el docente Walter Ressia reaccionó violentamente y expresó de forma taxativa: "A esta hay que matarla, cargarla en el baúl de un Falcon verde y tirarla por ahí".
La gravedad de las expresiones, vinculadas a los vehículos utilizados para los secuestros y desapariciones forzadas en el país, generó una inmediata conmoción y el rechazo unánime de toda la comunidad educativa de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
Desde el sector estudiantil consideraron las declaraciones como "una amenaza simbólica de enorme gravedad" que atenta contra los valores democráticos. Asimismo, advirtieron que los dichos estuvieron dirigidos hacia una estudiante mujer, configurando una clara manifestación de violencia de género dentro del aula.
«No estamos hablando de cualquier expresión: estamos hablando de referencias a la muerte y a la eliminación de una mujer en un contexto social atravesado por violencias que continuúan cobrándose vidas», manifestaron mediante un documento, donde exigieron que las universidades públicas funcionen como espacios seguros y libres de miedo.
Por su parte, el Claustro Nodocente de la unidad académica adhirió a las expresiones de rechazo, catalogando la conducta del profesional como totalmente incompatible con los principios de respeto e igualdad que rigen en la institución.
Tras tomar conocimiento de la situación, las autoridades de la Facultad de Ciencias de la Salud manifestaron su "más enérgico repudio" y convocaron al Consejo Académico, donde se aprobó por unanimidad la Resolución N° 51/26.
A través de esta normativa, la institución dispuso:
Expresar el repudio institucional formal ante los hechos de violencia.
Registrar los antecedentes del caso en el legajo de Walter Ressia para que sean considerados de forma vinculante en futuros procesos de designación dentro de la UNCPBA.
Impulsar instancias obligatorias de formación en perspectiva de género, derechos humanos, memoria, verdad y justicia para todos los claustros.
En medio del escándalo, se confirmó que el docente involucrado presentó su renuncia al cargo. Sin embargo, desde la institución aclararon de forma tajante que "ninguna renuncia puede sustituir la responsabilidad colectiva de nombrar la violencia, rechazarla y actuar para que no vuelva a repetirse".
"A 50 años del Golpe de Estado, y a días de una nueva movilización bajo la consigna Ni Una Menos, reafirmamos nuestro compromiso con una universidad pública libre de violencias", concluyeron desde la casa de altos estudios, asegurando que las actuaciones administrativas seguirán su curso para sentar un precedente institucional firme.