La exgobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, reivindicó la idea del “cambio” aunque no ocultó sus diferencias con el rumbo gubernamental y se mostró entusiasmada con una posible candidatura de Mauricio Macri en 2027.
“El cambio es de la gente, es de los argentinos. Los argentinos decidieron cambiar con Mauricio y luego con Milei. Pero el cambio es mucho más grande que Mauricio, que Milei, incluso que un partido político: es una decisión de la gente, y eso es lo que me parece más valioso. Si yo tuviera que armar un equipo hoy, lo armaría con dirigentes políticos que de verdad defiendan ese cambio”, enfatizó en declaraciones a MDZ Online.
En cuanto a la gestión libertaria, aclaró que “no ponerle palos en la rueda no es quedarse callado y consentir, sometiéndose a cualquier decisión. No lo hice con Mauricio Macri en mi partido y no lo voy a hacer con nadie afuera, porque lo que uno tiene que hacer es defender lo que cree que es correcto siempre”.
“Está mal la intolerancia, está mal el insulto, está mal utilizar recursos del Estado para atacar a un dirigente porque no te gusta lo que dijo. Estaba mal con el kirchnerismo y está mal ahora. Si lo critico y lo digo, eso no me convierte en enemiga del Presidente: yo quiero que le vaya bien”, puntualizó la dirigente PRO.
En torno a la demorada declaración jurada del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la diputada nacional con mandato cumplido consignó que “la sociedad se lo estaba reclamando desde hace más de dos meses. Si uno tiene un lugar tan relevante, lo que tiene que hacer es explicar. A mí me ha pasado: muchos funcionarios públicos fuimos denunciados en la gestión, y ahí uno tiene una doble responsabilidad”.
“Explicar hacia los ciudadanos, dar la cara, ir a todos los programas de televisión y decir lo que pasa. A mí me pasó y lo he hecho. La segunda, presentarse ante la justicia y presentar todas las pruebas. Más allá de todas las dificultades enormes que tiene, creo que al final del camino, después de muchos años y lamentablemente con mucha lentitud, la justicia define culpabilidad o inocencia”, acotó.
“Pasó con Cristina: tardó 14 años, pero llegó un día en que la justicia falló, y ahora estamos a la puerta de que le decomisen los bienes. Tarda, pero llega. Y también define inocencia: en mi caso, cuando me denunciaron, fui sobreseída, y tuve que esperar tres años que fueron muy largos para mí. Uno tiene que someterse a la justicia, pero también dar explicaciones públicas. Una cosa no invalida la otra”, prosiguió Vidal.
En torno a la eventual postulación presidencial de Mauricio Macri, subrayó: “Me encantaría poder interpretarlo, pero juega bastante al misterio: no dice nada por ahora, dice que todavía no decidió, y me parece bien”.
“A mí me encantaría que vuelva, y lo he dicho públicamente, porque creo que fue el presidente que empezó el cambio en la Argentina, y con toda su experiencia, a este primer paso que dio Milei le podría agregar muchísimo valor en cuatro años de presidencia. Sería una gran oportunidad”, sopesó.
También dijo verlo “con más ganas, no sé si de ser presidente, pero mucho más conectado con la política, recorriendo el país. Hizo cuatro visitas en dos o tres meses, se reunió con dirigentes, todo el tiempo está en reuniones, yo me entero”.
“Está muy metido en lo que hacemos en la Fundación Pensar; le encanta que estemos formando nuevos cuadros, nuevos jóvenes, algo que hacemos con tres universidades. Está mucho más involucrado en el PRO que antes”, añadió.
“Los que nunca pensamos que el PRO estaba muerto no cambiamos mucho. Más allá de la cosa endogámica o de la camiseta amarilla puesta, creo que es bueno que el PRO exista para el país: que para la Argentina exista una fuerza republicana y liberal, con experiencia de gestión concreta, que transforma la realidad y que tiene equipo con gente muy preparada”, reflexionó.
Acto seguido, opinó que “los mejores ministros de este gobierno vienen del PRO, no es casualidad. Hoy veía que La Libertad Avanza lanzaba una escuela de dirigentes; en buena hora. Todos los partidos tienen que tener formación de sus dirigentes, y entre sus docentes veía a Toto Caputo y a Federico Sturzenegger. Buenísimo”.