martes 16 de junio de 2026 - Edición Nº4469

Política | 16 jun 2026

Opinión

Los bombardeos del 16 de junio de 1955: no hay antecedentes de semejante barbarie

El primer crimen de lesa humanidad del siglo XX en Argentina, todavía impune. Hoy debería ser feriado nacional en nuestro país, conmemorando a las víctimas de esta masacre.


Por Jorge Richi (*)

No lo vas a ver en Google, en los streamings, la TV, ni en los diarios. Tampoco se estudia en el colegio ni en la Universidad.

El 16 de Junio de 1955, la Fuerza Aérea de la Armada Argentina, bombardeó a su propio pueblo, a la principal plaza del país, para matar a su propio Presidente.

Repetir y no olvidar.

No hay antecedente en la historia mundial de semejante barbarie.

Más de 300 muertos y miles de argentinos heridos y mutilados .

El primer crimen de lesa humanidad del siglo XX en Argentina, todavía impune.

Hoy debería ser feriado nacional en nuestro país, conmemorando a las víctimas de esta masacre.

Hoy debería haber actos en todas las plazas, en todos las escuelas, para consternarse y para ejercitar la memoria que nunca nos permita repetir este horror.

Los responsables son conocidos, pero vale la pena acordarse.

El almirante Isaac Rojas en nombre de los militares sublevados contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón; el Poder Judicial; la Iglesia; la prensa cipaya y todos los partidos políticos y dirigentes que integraban la Unión Democrática.

Hay un libro escrito por la hija del dictador Eduardo Lonardi (Mi padre) donde se describen como se organizó el bombardeo y donde se reconoce la participación por ejemplo del abuelo del actual diputado libertario, Bertie Benegas Lynch.

Porque son los mismos, el mismo odio y los mismos objetivos.

El objetivo de borrar de la tierra argentina el modelo peronista que puso las cuatro comidas básicas arriba de la mesa de los trabajadores y que desarrolló la industria nacional para poner a competir a nuestra Nación con cualquier potencia del mundo.

Ese fue el objetivo y que hoy se mantiene en pie, entregando la Argentina, condenando a los trabajadores a la pobreza, persiguiendo , proscribiendo y encarcelando a los peronistas.

No se animan a bombardear, pero si pudieran hacerlo para asesinar hasta el último peronista, lo harían.

Son los mismos, el mismo odio, los mismos fines.

A pesar del silencio.

Los peronistas no olvidamos.  y no perdonamos.


(*) Referente de APL – integrante del PJ de Quilmes

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