La relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel sumará este fin de semana un nuevo capítulo de tensión ya que la titular del Senado confirmó que participará del acto por el Día de la Bandera en Rosario, a pesar de no haber sido incluida en la comitiva oficial del Gobierno nacional.
La decisión generó un fuerte revuelo político porque se produce en medio de una relación cada vez más distante entre ambos dirigentes y luego de una serie de desencuentros que dejaron al descubierto las diferencias dentro de la cúpula de La Libertad Avanza.
La propia Villarruel confirmó su viaje a través de las redes sociales, donde definió a Rosario como “mi segunda casa” y reivindicó los lazos familiares que la unen a la ciudad santafesina. Sin embargo, fue otro mensaje el que terminó disparando todas las especulaciones.
En medio de las consultas de usuarios y militantes sobre su presencia en el Monumento a la Bandera, la vicepresidenta dejó una frase que fue interpretada como una advertencia política: “Tengo más verdades para decir, no sé si están preparados para escucharlas”.

La expresión fue leída por distintos sectores como una señal de que podría aprovechar la trascendencia de la fecha patria para volver a diferenciarse del Gobierno o responder a cuestionamientos internos. La frase cayó como una bomba en el oficialismo, donde existe preocupación por cualquier gesto que profundice la fractura entre Milei y quien fue su compañera de fórmula en 2023.
En la Casa Rosada evitaron hacer comentarios públicos sobre el tema, aunque distintas versiones periodísticas coinciden en que la exclusión de Villarruel de la nómina oficial de invitados fue interpretada por el entorno de la vicepresidenta como una nueva señal de aislamiento político.
El acto por el Día de la Bandera, que tradicionalmente reúne a las máximas autoridades nacionales en el Monumento Nacional a la Bandera, tendrá este año un condimento extra. Además de Milei, también estará presente el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, uno de los funcionarios más respaldados por el Presidente –y más cuestionado por el resto de la sociedad– en las últimas semanas.
La presencia simultánea de Milei y Villarruel en Rosario promete convertirse en uno de los focos políticos del fin de semana. Más aún porque la vicepresidenta no ocultó su decisión de asistir incluso sin invitación formal y dejó en claro que considera que su investidura institucional le otorga un lugar en una de las principales celebraciones patrias del país.
Mientras tanto, gobernadores, dirigentes opositores y referentes del propio oficialismo siguen de cerca los movimientos de una interna que ya dejó de ser un rumor para transformarse en uno de los principales desafíos políticos del Gobierno.
La gran incógnita ahora es si Villarruel se limitará a participar del acto protocolar o si aprovechará la ocasión para pronunciar esas “verdades” que prometió en redes sociales. Rosario, una vez más, podría convertirse en el escenario de un mensaje con impacto nacional.