Un repudiable episodio de falta de humanidad tuvo como epicentro las calles de La Matanza. Un automovilista atropelló a un vendedor ambulante en silla de ruedas, lo dejó tirado en plena calle y escapó del lugar sin prestarle ningún tipo de asistencia.
La víctima del siniestro fue identificada como Claudio Romero, quien salvó su vida de milagro gracias a la inmediata reacción de ocasionales transeúntes que se encontraban en la zona.
El episodio ocurrió durante la noche del sábado pasado en la Avenida Arieta al 5100, entre Alberti y Gavilán, en la localidad de La Tablada y el vendedor ambulante terminó lesionado y con la silla de ruedas totalmente destrozada.
Ante el violento hecho, y la total impunidad del conductor, los vecinos no dudaron en acercarse rápidamente para asistir al hombre, contenerlo y atender sus heridas tras el impacto.
#Indignante 🚨♿ La Matanza: atropelló a un vendedor ambulante en silla de ruedas y se fugó sin asistirlo
— ANDigital (@ANDigitalOK) June 19, 2026
El repudiable episodio, que demuestra una fenomenal falta de humanidad, tuvo como epicentro las calles de La Tablada, y acabó con Claudio Romero, la víctima, lesionado, y… pic.twitter.com/sj06gf5w9H
Como se puede apreciar en las estremecedoras imágenes que ilustran este artículo, tras el impacto Claudio salió despedido y cayó sobre el cordón de la vereda unos metros más adelante.
“Me chocaron, fijate si me podés llevar a la casa de mi hermana, me rompieron toda la silla estos hijos de puta. No sé cómo estoy vivo”, expresó ante uno de los vecinos que lo socorrieron y decidió filmar todo.
Tras el dramático hecho, Claudio se acercó a hacer la denuncia en la Fiscalía Nº 3 del Departamento Judicial La Matanza y la familia busca testigos o cualquier persona que pueda aportar información para identificar al vehículo involucrado.
Vale decir que la silla de ruedas que le destruyeron a Claudio es una Ki Movility Rogue de aluminio aeroespacial 7001 que pesa unos 5 kilos.
Su valor de mercado supera el millón de pesos, con lo cual necesita con urgencia acceder a otra silla no solo para movilizarse, sino además para jugar al básquet, deporte que practica habitualmente.