sábado 20 de junio de 2026 - Edición Nº4473

Interés general | 20 jun 2026

Rosario

Monumento a la Bandera: el legado arquitectónico que honra a Belgrano

Inaugurado en 1957 sobre el sitio donde el prócer izó por primera vez el pabellón nacional, es una de las realizaciones escultóricas más importantes del país y un símbolo permanente de la identidad argentina.


Cada 20 de junio, el Monumento Nacional a la Bandera se convierte en el escenario de las principales celebraciones patrias del país. Sin embargo, más allá de su papel en las conmemoraciones, la obra constituye uno de los conjuntos monumentales más relevantes de la Argentina por su valor histórico, arquitectónico, artístico y simbólico.

Ubicado frente al río Paraná, en Rosario, el monumento fue emplazado en el mismo lugar donde se encontraba la batería Libertad, construida por Manuel Belgrano en febrero de 1812. Desde allí, el prócer hizo flamear por primera vez la bandera argentina el 27 de febrero de ese año, un acontecimiento que convirtió al sitio en uno de los espacios fundacionales de la historia nacional.

La construcción del monumento fue el resultado de décadas de proyectos, debates y esfuerzos colectivos. Recién en 1940 se definió la propuesta definitiva, cuando el jurado de un concurso nacional otorgó el primer premio al proyecto Invicta, presentado por los arquitectos Ángel Guido y Alejandro Bustillo junto a los escultores José Fioravanti y Alfredo Bigatti. Las obras comenzaron poco después y atravesaron diversas etapas hasta su inauguración oficial el 20 de junio de 1957.

Concebido como una síntesis de la Nación Argentina, el monumento se destaca por sus dimensiones y por la riqueza de su lenguaje simbólico. Construido en hormigón armado y revestido íntegramente con mármol travertino proveniente de la provincia de San Juan, el conjunto ocupa una amplia superficie que se integra visualmente con el río y con el casco histórico de Rosario, conformando un eje cívico monumental junto a la plaza 25 de Mayo.

La obra está organizada a partir de tres sectores principales que forman un gran eje longitudinal. El primero es la Torre Central, que alcanza los 75 metros de altura y constituye el elemento más visible del conjunto. En su base, una enorme estructura representa la proa de una nave orientada hacia el Paraná. Esa embarcación simbólica expresa la marcha de la patria y está guiada por la imponente escultura de la Patria Abanderada, realizada por Alfredo Bigatti.

A ambos lados de la nave se encuentran figuras alegóricas vinculadas al Océano Atlántico y al Río de la Plata, mientras que en la parte posterior de la torre se destaca la escultura de la Madre Patria, obra de José Fioravanti. Bajo este sector se encuentra la cripta dedicada a Manuel Belgrano, presidida por una figura de bronce del creador de la bandera.

El segundo gran espacio es el Propíleo Triunfal de la Patria, concebido como homenaje a los héroes anónimos de la Independencia. Allí se encuentra la llama votiva permanente y una urna que resguarda las cenizas de granaderos caídos en la batalla de San Lorenzo. Debajo de este sector se desarrolla la Galería de Honor de las Banderas de América, donde se reúnen símbolos que evocan la historia y la identidad de los países del continente.

La tercera parte del conjunto es la Escalinata Cívica Monumental, que vincula el monumento con el río Paraná y funciona como escenario natural de los actos patrios. Desde allí se obtiene una de las vistas más representativas de Rosario y de la costa santafesina.

La magnitud de la obra también se expresa en su programa escultórico. Según señala el decreto que lo declaró Monumento Histórico Nacional, el conjunto reúne más de veinte temas escultóricos, entre ellos cinco grandes estatuas de bronce, diez esculturas monumentales de piedra, numerosos relieves, escudos y elementos ornamentales que convierten al monumento en una de las realizaciones artísticas más importantes del país.

La declaración como Monumento Histórico Nacional, establecida mediante el Decreto 1592, destaca precisamente que el conjunto no solo recuerda la creación de la bandera o la figura de Belgrano. El texto señala que la obra representa simbólicamente a la Nación Argentina, su historia, sus tradiciones, sus ideales y sus valores, integrando en una única composición arquitectura, escultura y memoria.

El mausoleo de Belgrano en CABA

Aunque Rosario alberga el sitio donde nació la bandera argentina y se levanta el principal monumento dedicado a ese acontecimiento, los restos de Manuel Belgrano descansan en el mausoleo ubicado en el atrio de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo, en el casco histórico de la Ciudad de Buenos Aires

El monumento fue inaugurado el 20 de junio de 1903, ochenta y tres años después de la muerte del creador de la Bandera Nacional.

La elección de ese lugar no fue casual. Belgrano mantuvo un fuerte vínculo con la Orden de Santo Domingo durante toda su vida y, según dejó expresado en su testamento, deseaba ser sepultado en la iglesia y convento de la entonces llamada Calle de Santo Domingo. Allí también descansaban sus padres. Tras su fallecimiento, el 20 de junio de 1820, fue amortajado con el hábito dominico y enterrado en el templo, mientras que su lápida fue confeccionada con el mármol de una cómoda familiar.

El actual mausoleo es obra del reconocido escultor italiano Ettore Ximenes, autor de numerosas piezas monumentales en Europa y América. La estructura se distingue por las figuras alegóricas de “El Pensamiento” y “La Acción”, que acompañan el sepulcro, además de los bajorrelieves que evocan algunos de los momentos más trascendentes de la trayectoria de Belgrano, entre ellos el Juramento a la Bandera y las victorias de Tucumán y Salta.

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