El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto lanzó una dura advertencia sobre la situación económica y social del país al asegurar que “la gente está sufriendo mucho”, como consecuencia de la caída del consumo y la pérdida de empleo, y envió un mensaje complejo al advertir que hacia fin de año “podrían cerrar unas 40.000 empresas y perderse hasta 400.000 puestos de trabajo”.
En una breve entrevista con ANDigital, el legislador y titular del bloque Encuentro Federal describió un escenario complejo en los barrios, donde “hay una realidad de pérdida del consumo” que impacta directamente en la vida cotidiana de millones de argentinos.
Previo a ingresar al Congreso, Pichetto sostuvo que, más allá del rumbo macroeconómico que impulsa el Gobierno nacional, los datos de la economía real muestran señales preocupantes: “Ya hay unas 30.000 pymes que han cerrado o están en proceso de hacerlo”, señaló, y si bien aclaró que no busca plantear un escenario “apocalíptico”, hizo foco en la gravedad de la situación actual.
El exsenador también planteó que el debate central de la Argentina debería enfocarse en cómo recuperar el empleo y recomponer el poder adquisitivo de la población, en un contexto donde los indicadores sociales muestran un deterioro sostenido.
#Economía 📉🛒 Pichetto advirtió por la caída del empleo y el consumo: “La gente está sufriendo mucho”@MiguelPichetto expresó su preocupación por la situación económica y aseguró que la caída del empleo y del consumo está golpeando con fuerza a la sociedad. El diputado pidió… pic.twitter.com/Gd3VLDliR7
— ANDigital (@ANDigitalOK) June 24, 2026
“¿Cómo recuperamos empleo?, ¿cómo recuperamos poder adquisitivo?”, se preguntó, al tiempo que subrayó que esos serán los ejes clave de la discusión política y económica en los próximos meses.
En esa línea, Pichetto advirtió que el modelo económico actual podría derivar en un escenario de fuerte impacto social si no se logran revertir las tendencias de caída del consumo y destrucción de empleo.
Las declaraciones del legislador se suman a una creciente preocupación en distintos sectores políticos y productivos por la evolución de la economía real, especialmente en el entramado de pequeñas y medianas empresas, que hoy aparece como uno de los más golpeados.
Con un diagnóstico crítico y foco en la situación social, Pichetto desestimó un escenario similar al de diciembre de 2001, puso sobre la mesa una discusión que empieza a ganar centralidad: el impacto concreto del ajuste en la vida de los argentinos y los desafíos para reactivar la economía.