Después de la sesión, el joven de Pilar no buscó excusas y fue directo al explicar qué ocurrió en la curva 1, donde perdió el control del auto y arruinó su vuelta rápida.
“Me equivoqué. Entré muy fuerte y el auto se me fue. No pude cerrar la vuelta y fue una pena porque veníamos mejorando”, reconoció el argentino tras la clasificación.
La sensación en Alpine fue de oportunidad desperdiciada. Durante gran parte del fin de semana el equipo mostró una evolución respecto a las prácticas del viernes y había expectativas de pelear por posiciones más adelantadas en la grilla.
Sin embargo, en un circuito donde las diferencias entre los pilotos son mínimas, cualquier error cuesta caro. Colapinto estaba buscando el límite para meterse entre los mejores tiempos cuando terminó saliéndose de pista y perdiendo toda chance de avanzar.
A pesar de la frustración, el argentino se mostró optimista de cara a la carrera. Según explicó, el ritmo del auto con combustible para competencia fue más competitivo que en clasificación y eso alimenta las esperanzas de remontar.
“En carrera el auto funciona mejor. Hay oportunidades para avanzar y sumar experiencia. Vamos a trabajar para tener un mejor domingo”, aseguró.
Del otro lado del box, Pierre Gasly tampoco logró meterse en la Q3 y partirá 11°, muy cerca de la zona de puntos. Desde Alpine admitieron que todavía les falta rendimiento para pelear de igual a igual con algunos rivales directos, aunque confían en mejorar durante la competencia.
La carrera del Gran Premio de Austria se disputará este domingo desde las 10 de la mañana (hora argentina) y tendrá 71 vueltas. Colapinto buscará aprovechar el ritmo del auto y las posibles estrategias para recuperar terreno y acercarse a los puestos de puntos.
Para el argentino será una nueva oportunidad de seguir sumando experiencia en la Fórmula 1 y demostrar que el tropiezo de la clasificación quedó atrás.