Con la clasificación asegurada y el primer puesto del Grupo J ya en el bolsillo, la Selección argentina afrontará este sábado su último compromiso de la fase de grupos del Mundial 2026 frente a Jordania. La gran novedad es que Lionel Messi comenzará el partido en el banco de suplentes por decisión de Lionel Scaloni.
El encuentro se jugará desde las 23 (hora argentina) en el Dallas Stadium y servirá para que el entrenador rote el equipo, les dé minutos a varios futbolistas que todavía jugaron poco y, al mismo tiempo, preserve a las principales figuras pensando en los cruces decisivos.
Después de vencer con autoridad a Argelia y Austria, Argentina llega con puntaje ideal y sin la presión del resultado. Del otro lado estará una selección jordana que ya quedó eliminada y que jugará únicamente para despedirse del torneo con una buena imagen.
Scaloni apostará por una formación con varios cambios respecto de los primeros dos partidos. Entre los titulares aparecen nombres como Juan Musso, Leandro Paredes, Giovani Lo Celso, Giuliano Simeone, Julián Álvarez y Nicolás Tagliafico, mientras que Messi observará el inicio desde el banco y podría sumar algunos minutos si el cuerpo técnico lo considera necesario.
La idea es clara: administrar cargas y evitar riesgos antes del comienzo de la etapa de eliminación directa. Además del capitán, otros habituales titulares también tendrán descanso para llegar en óptimas condiciones a la próxima instancia.
El cuerpo técnico tampoco quiere exponerse a posibles suspensiones por acumulación de tarjetas, otro factor que pesó a la hora de definir la rotación para este compromiso.
Argentina ya conoce además quién será su próximo rival. En los 16avos de final enfrentará a Cabo Verde, una de las revelaciones del Mundial, que logró una histórica clasificación tras superar la fase de grupos y dejar atrás a selecciones con mayor recorrido internacional.
Aunque el duelo con Jordania no modifica la posición de la Albiceleste, el objetivo será mantener el envión, cerrar la primera fase con tres victorias consecutivas y seguir consolidando el funcionamiento del equipo antes de los cruces mano a mano.
Con el pasaje asegurado, Scaloni mueve las piezas, Messi descansa y Argentina ya empieza a mirar de reojo el verdadero desafío: el camino hacia un nuevo sueño mundialista.