En un partido para el infarto y que parecía destinado a la prórroga, Brasil derrotó 2 a 1 a Japón en Nueva Jersey y selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026. El seleccionado dirigido por Carlo Ancelotti sufrió más de la cuenta por la llave 9 del torneo, pero un gol agónico en el quinto minuto de descuento evitó el tiempo suplementario y desató la euforia sudamericana.
Desde el pitazo inicial, el libreto del partido estuvo claro: Brasil asumió el protagonismo y dominó la posesión del balón, pero careció por completo de profundidad para lastimar el bloque defensivo rival. Japón, sumamente ordenado y compacto, esperó agazapado su oportunidad para lastimar de contraataque.
A los 29 minutos de la primera mitad, el plan nipón dio sus frutos. Tras un pase arriesgado e impreciso del mediocampo brasileño, Kaishu Sano recuperó la pelota, avanzó con decisión y sacó un derechazo espectacular contra el palo que dejó sin respuestas al arquero rival para firmar el sorpresivo 1-0.

En el complemento, Ancelotti movió el banco de suplentes para cambiar la dinámica ofensiva del equipo e ingresó el juvenil Endrick. A partir de allí, la Canarinha empujó con más orgullo que juego y empezó a llover centros sobre el área de Japón. A los 56 minutos, el experimentado Casemiro ganó de arriba y, con un potente cabezazo, estampó el 1-1.
Cuando el partido entraba en la zona de desgaste, la tensión se apoderó del estadio. Para colmo de males, la mala noticia para el conjunto sudamericano fue la preocupante salida por lesión de Casemiro en los minutos finales, dejando encendidas las alarmas en el cuerpo técnico de cara a lo que viene.
Cuando el partido se pinchaba y parecía irremediablemente destinado al alargue, apareció Gabriel Martinelli a los 90+5 minutos. Tras una notable jugada colectiva en la última acción de la tarde, el delantero definió cruzado contra el segundo palo para sellar el 2-1 definitivo y el milagro de la clasificación.
Con el boleto asegurado en el bolsillo tras esquivar el tiempo extra, la delegación brasileña ya pone la mira en los octavos de final. Su próximo rival saldrá del cruce que deben disputar Costa de Marfil y Noruega.
El encuentro de octavos de final para Brasil está programado para el domingo 5 de julio de 2026 a las 17:00 (hora de Argentina). El escenario del partido será nuevamente el imponente Estadio de Nueva York / Nueva Jersey, donde buscará dar un paso más hacia la gloria máxima.