Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirman que la economía argentina transita un escenario marcadamente dual en este inicio de 2026. De acuerdo al último informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad registró un crecimiento del 1,6% en la comparación interanual durante abril, logrando acumular un alza del 2,1% en el primer cuatrimestre del año.
Sin embargo, detrás del número positivo anual se esconde un freno alarmante en el corto plazo: la actividad económica sufrió una contracción del 1,5% respecto a marzo en su medición desestacionalizada. La radiografía oficial demuestra que mientras los sectores primarios exportadores empujan el índice general hacia arriba, la recesión golpea de lleno a las ramas vinculadas al consumo interno y el empleo urbano.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) June 29, 2026
La actividad económica creció 1,6% interanual en abril de 2026 y bajó 1,5% con respecto a marzo https://t.co/penW4qWn5U pic.twitter.com/50xpJAxKVq
De los quince sectores de actividad que conforman el EMAE, siete registraron subas en la comparación con abril de 2025. El fuerte repunte de las divisas y la extracción de recursos blindaron la cifra general:
Agricultura, ganadería, caza y silvicultura: Con un salto del 10,9% interanual, el agro fue el sector con mayor tracción positiva, aportando de manera individual 1,19 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento total.
Explotación de minas y canteras: Impulsada por la actividad hidrocarburífera y el litio, la minería registró la suba interanual más alta de todo el informe, trepando un 17,1%.
La suma del campo y las mineras le aportó 1,8 puntos porcentuales netos al crecimiento del EMAE, actuando como un verdadero respirador artificial para la estadística nacional.
La otra cara de la moneda se vive en los sectores que dependen del bolsillo de los argentinos y de la cadena de valor local. En total, ocho ramas de actividad económica operaron en terreno negativo, neutralizando gran parte del avance agropecuario:
Industria manufacturera: Registró una caída del -2,9% interanual y se convirtió en la de mayor incidencia negativa en el resultado mensual. El parate de las fábricas afecta directamente los niveles de empleo registrado.
Comercio mayorista, minorista y reparaciones: Sintiendo el impacto directo de la pérdida del poder adquisitivo, retrocedió un -3,2% interanual.
Pesca: Vivió el desplome más drástico del mes con una baja del -28,4% respecto al año anterior.
Juntos, la industria, el comercio y la pesca le restaron 0,9 puntos porcentuales a la variación general, profundizando la inestabilidad de un año que arrancó errático: cayó en febrero, rebotó con fuerza en marzo y volvió a desacelerar en abril.