El plan de adecuación fiscal y reestructuración de la planta estatal implementado por el Poder Ejecutivo nacional generó un profundo cimbronazo en el ámbito científico y tecnológico. Este martes 30 de junio, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se convirtió en el epicentro de un grave conflicto laboral tras confirmarse una masiva baja de contratos, una medida que según la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación de Profesionales de la CNEA (APCNEAN) afecta a una cifra estimada de entre 170 y 350 personas en total.
Las notificaciones formales comenzaron a emitirse durante las primeras horas de la mañana a través del sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). Poco después, el vocero presidencial, Adrián Ravier, oficializó en conferencia de prensa la reducción de la estructura del organismo, precisando que las funciones de los contratados finalizaban ese mismo día, quedando formalmente desvinculados a partir de este miércoles 1° de julio.
Rodolfo Aguiar encabezó la protesta por despidos en la CNEA y ATE avanza hacia un paro nacional
— Prensa ATE Nacional (@ateprensa) July 1, 2026
📢 “En el medio del Mundial, recrudecieron los ataques contra el Estado y sus trabajadores. Vamos a convocar a un plenario para debatir la posibilidad de avanzar en una nueva huelga…
Aunque los reportes iniciales daban cuenta de casi 100 contratos no renovados, el relevamiento de los sindicatos encendió las alarmas al constatar que el alcance del ajuste es muy superior. La ola de despidos golpeó de manera directa a trabajadores administrativos, técnicos, científicos e ingenieros de alta calificación.
Ante las bajas sorpresivas, los empleados iniciaron una ocupación pacífica en la sede central de Buenos Aires para visibilizar el reclamo. En paralelo, las asambleas permanentes y movilizaciones en contra de lo que consideran un "vaciamiento" institucional se extendieron con fuerza a otros puntos neurálgicos del desarrollo atómico del país, como el Centro Atómico Bariloche y el Centro Atómico Ezeiza.
Desde la postura oficial, el Gobierno nacional justificó las desvinculaciones mediante informes técnicos y legales que argumentan la necesidad de un ordenamiento de la planta pública. No obstante, el trasfondo responde a un cambio radical de matriz: la implementación de los Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026.
#Ajuste ⚛️🚨 Ola de despidos en el sector nuclear: gremios denuncian hasta 350 cesantías en la CNEA
— ANDigital (@ANDigitalOK) July 1, 2026
Crece la tensión en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Gremios del sector denunciaron una ola de despidos tras la no renovación de contratos vencidos el 30 de junio y… pic.twitter.com/BbQbA998zy
Este plan, impulsado desde la Secretaría de Asuntos Nucleares, busca reconfigurar el rol histórico de la CNEA:
Perfil comercial: Se apunta a mudar el histórico enfoque puramente científico del organismo hacia uno orientado a la exportación de tecnología y la generación de unidades de negocio.
Inversión privada: La nueva normativa busca abrir el juego a la llegada de capitales privados para el financiamiento de proyectos atómicos.
La comunidad científica y los representantes gremiales rechazaron de forma tajante los argumentos oficiales y negaron la existencia de "empleados fantasma" dentro de la estructura. Advirtieron, además, que el desmantelamiento de los equipos técnicos atenta de forma directa contra el futuro del desarrollo nuclear nacional.
"Esta medida rompe promesas previas de renovación y frena proyectos que son pilares de nuestra soberanía energética y de salud", denunciaron desde las juntas internas de los gremios.
Entre las principales preocupaciones del sector se encuentra la parálisis total del reactor CAREM —un proyecto de reactores modulares de diseño argentino que ya registraba meses de freno operativo— y el reactor multipropósito RA-10, una obra civil fundamental para asegurar el autoabastecimiento de radioisótopos medicinales en la salud pública nacional.