Con el respaldo de Revista Caligari, Santa Cine y El Despacho presentan “Foco Luis Ortega”, desde el 17 de julio hasta el 8 de agosto en el Cine Arte Cacodelphia, Avenida Roque Sáenz Peña 1150, a metros del Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires.
Las fechas de las proyecciones son las siguientes
---) Viernes 17, 24 y 31 de julio y 7 de agosto a las 21hs: Siempre es de noche + Ludmila en cuba
---) Sábado 18 de julio a las 21hs: El Jockey
---) Sábado 25 de julio a las 21hs: Caja Negra
---) Sábado 1 de agosto a las 21hs: Lulú
---) Sábado 8 de agosto a las 21hs: El Ángel
“Luis Ortega ocupa un territorio singular dentro del panorama contemporáneo. Se trata de una obra que ha construido, a lo largo del tiempo, un universo reconocible sin recurrir a fórmulas previsibles ni a una identidad programática. Sus películas parecen desarrollarse en un espacio donde la realidad y la ficción dejan de ser categorías opuestas para convertirse en superficies porosas, permeables a la imaginación y al deseo. Su trabajo invita a habitar una experiencia sensible en la que cada imagen adquiere el espesor de un acontecimiento”, dice Mauro Lukasievicz, editor de Revista Caligari.
Asimismo, da cuenta que “existe en su cine una confianza inusual en la potencia expresiva de los cuerpos, los rostros y los silencios. Los personajes nunca aparecen completamente definidos por una psicología estable o por una función dramática precisa; más bien se despliegan como presencias en constante transformación, capaces de desplazarse entre la fragilidad y la violencia, la inocencia y la amenaza, el humor y la tragedia con una naturalidad desconcertante. Esa ambigüedad constituye una de las mayores virtudes de una filmografía que rechaza las simplificaciones y encuentra en la contradicción una fuente permanente de vitalidad”.
“Su mirada se acerca a quienes viven en los márgenes, desde la convicción de que toda existencia contiene un potencial poético. Los espacios periféricos, las familias disfuncionales, las relaciones atravesadas por el deseo, la amistad o la dependencia, los impulsos irracionales y las formas alternativas de comunidad aparecen como escenarios donde lo extraordinario emerge de manera inesperada”, acota el director del Syncro Film Fest.
“En ese sentido, sus películas desplazan continuamente la frontera entre lo cotidiano y lo excepcional, revelando la dimensión fantástica que puede habitar en los gestos más simples junto a una puesta en escena que evita el exhibicionismo formal y, sin embargo, cada plano manifiesta una conciencia rigurosa de la composición, el ritmo y la duración. La cámara observa con una mezcla de proximidad e incertidumbre, permitiendo que los acontecimientos respiren sin apresurarse a explicar sus causas o consecuencias. Los tiempos muertos, las interrupciones, los cambios de registro y las derivas narrativas no representan desvíos respecto del relato, sino el corazón mismo de una concepción del cine que privilegia la experiencia por encima de la información”, recalca.
Finalmente, pone de relieve que “a lo largo de su recorrido, la obra de Ortega ha demostrado una notable capacidad para reinventarse sin perder coherencia. Cada nueva película explora territorios diferentes, modifica escalas, géneros y registros, pero mantiene intacta una sensibilidad que reconoce en el cine un espacio privilegiado para la invención. Esa evolución constante revela una filmografía que no busca repetirse ni consolidar una fórmula de éxito, sino ampliar las posibilidades de su propio lenguaje”.