La eliminación de la Selección de Paraguay ante Francia en los octavos de final del Mundial de Fútbol 2026 derivó en un escándalo político y deportivo de escala internacional. Lo que comenzó como una fuerte fricción dentro del campo de juego terminó en un durísimo cruce en redes sociales, con graves acusaciones de discriminación que involucran al futbolista francés Kylian Mbappé y a la senadora paraguaya Celeste Amarilla.
El detonante del conflicto fue la victoria de Francia por 1-0 con un gol de penal de Mbappé en el minuto 70. Al finalizar el encuentro, el delantero francés le negó el saludo al arquero paraguayo Orlando Gill. El guardameta reaccionó arrojándole la pelota por la espalda, lo que desató un tumulto en la cancha y la posterior furia de la legisladora sudamericana.
Madame Celeste Amarilla,
— Kylian Mbappé (@KMbappe) July 6, 2026
Vous êtes une femme méprisable et indigne de sa fonction.
Vous ne représentez pas le Paraguay, ce pays qui a transpiré la passion et l’honneur tout au long de la compétition. Par votre inconscience et votre racisme décomplexé, le monde entier a déjà… pic.twitter.com/EnYmgQXvPL
Tras el partido, la senadora Celeste Amarilla utilizó su cuenta oficial de la red social X para lanzar repudiables descalificaciones contra el capitán de la selección francesa. En sus publicaciones, la funcionaria tildó al delantero de "camerunés colonizado", "fingiendo ser francés", "resentido", "rico nuevo", "prepotente y feo".
La agresión verbal escaló cuando Amarilla escribió de forma textual:
"Ese bruto ni siquiera aprendió a escribir. En lugar de leche materna, mamaba cocos, y los seres más instruidos que escuchó en su vida fueron chimpancés", disparó la legisladora, añadiendo que lo único que le reclamaba a los jugadores paraguayos era "no haberle dado una bofetada de mano abierta" al atacante.
Por su parte, Kylian Mbappé respondió con dureza a través de sus plataformas digitales. El futbolista calificó a la funcionaria paraguaya de "despreciable e indigna", al tiempo que denunció públicamente el racismo de Amarilla. El delantero lamentó que estas expresiones opacaran el esfuerzo de la selección de Paraguay y aseguró que no permitirá la propagación del odio.
El escándalo escaló rápidamente a los despachos institucionales. La Federación Francesa de Fútbol (FFF) anunció que se presentará ante la fiscalía para iniciar acciones legales por las declaraciones que consideró abyectas. Asimismo, el gobierno francés y diversas organizaciones internacionales emitieron comunicados de repudio unánime ante los comentarios de la senadora.
La polémica ya se había encendido en los micrófonos del estadio apenas terminó el partido. En zona mixta, Mbappé justificó la rigidez de su equipo con una frase desafiante: "Pensaban que íbamos a jugar de esmoquin, pero también sabemos jugar al fútbol sucio y ganamos".
La respuesta del lado paraguayo llegó a través de su director técnico, Gustavo Alfaro, quien salió en defensa del planteo de sus dirigidos y le contestó con una marcada diferencia social al capitán francés: "Ellos pelean por un Balón de Oro, nosotros por el sustento diario".