A casi nueve años de la mayor tragedia naval de la historia argentina reciente, la Justicia Federal dictó sentencia. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos, Santa Cruz, finalizó el juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan con un veredicto que generó profunda indignación en los familiares de las víctimas: un solo oficial condenado a una pena de ejecución condicional y tres altos mandos absueltos.
El proceso judicial, que se extendió durante cuatro meses a lo largo de 28 jornadas de audiencias, arrojó el siguiente escenario para los cuatro militares de la Armada Argentina que llegaron imputados al banquillo:
Claudio Javier Villamide (Condenado): El excapitán de navío, quien conducía la Fuerza de Submarinos al momento del naufragio, fue encontrado culpable de los delitos de estrago culposo agravado (por la muerte de los 44 tripulantes) e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Recibió una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, lo que significa que no irá a la cárcel, aunque deberá cumplir estrictas normas de conducta.
Luis Enrique López Mazzeo (Absuelto): El Contralmirante fue exculpado por el tribunal.
Héctor Aníbal Alonso (Absuelto): El Capitán de navío quedó libre de cargos.
Hugo Miguel Correa (Absuelto): El Capitán de fragata también resultó absuelto.
Los fundamentos completos de este histórico y polémico fallo se darán a conocer de manera oficial el próximo 21 de agosto de 2026.
Durante el debate oral, tanto la fiscalía como las querellas intentaron demostrar que el trágico desenlace ocurrido el 15 de noviembre de 2017 no fue un hecho fortuito. A través de peritajes y documentos, se expuso una acumulación sistemática de deficiencias técnicas y alertas ignoradas antes de la última zarpada desde Ushuaia:
El acta oculta: En mayo de este año se incorporó al expediente un documento clave de abril de 2017. El acta del Consejo Asesor del Arma Submarina probó que los altos mandos ya tenían un diagnóstico preciso de que el navío operaba con graves deficiencias de mantenimiento.
La válvula Eco-19: Las audiencias acreditaron que el agua de mar ingresó a través del sistema de ventilación por fallas en la válvula Eco-19, provocando un cortocircuito en el banco de baterías de proa, un principio de incendio y la posterior pérdida de control antes de la implosión a más de 900 metros de profundidad.
Controles vencidos: La querella detalló que el ARA San Juan navegaba con el plazo de carenado vencido, inspecciones postergadas y limitaciones de profundidad preexistentes.
Al salir del tribunal, Villamide se defendió ante la prensa asegurando que no entendía la acusación en su contra. Por su parte, el abogado querellante Luis Tagliapietra, padre de uno de los 44 submarinistas, criticó duramente el fallo en declaraciones a medios nacionales y anticipó que pedirá la nulidad del juicio y apelará ante la Cámara de Casación Penal.
La sentencia del juicio principal reavivó el malestar de los allegados por el cierre de la causa paralela de espionaje. En 2020 se había descubierto que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) infiltró agentes, realizó seguimientos físicos y monitoreó las redes sociales de las familias entre 2017 y 2018 mientras reclamaban la búsqueda del submarino.
A pesar de las pruebas fotográficas y los reportes hallados en tres discos rígidos, la Corte Suprema de Justicia de la Nación cerró definitivamente la causa en octubre de 2025. Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti ratificaron el sobreseimiento definitivo del expresidente Mauricio Macri y de los exjefes de la AFI (Gustavo Arribas y Silvia Majdalani), bajo el argumento de que las tareas formaban parte de "protocolos de seguridad presidencial".