Comprar un vehículo 0 kilómetro terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza para un vecino bonaerense que, apenas tres meses después de recibir su camioneta, sufrió la rotura completa del motor durante un viaje por la Patagonia.
El desperfecto ocurrió cuando la unidad tenía apenas 7.399 kilómetros recorridos. Aunque la garantía oficial autorizó el reemplazo del motor, el propietario permaneció cinco meses sin el vehículo mientras esperaba la reparación.
Ante esa situación, inició una demanda contra la concesionaria y la automotriz.
El Juzgado Civil y Comercial N° 2 de Tres Arroyos entendió que el tiempo de espera fue excesivo y que ambas empresas incumplieron con las obligaciones previstas por la Ley de Defensa del Consumidor.
La sentencia ordenó pagar $3.135.000, de los cuales $3 millones corresponden al daño moral y $135.000 al costo del traslado del vehículo.
La jueza consideró que la prolongada demora, sumada a las molestias y la falta de movilidad, justificó la indemnización, aunque rechazó el pedido de daño punitivo al no advertir una conducta dolosa por parte de las empresas.