miércoles 15 de julio de 2026 - Edición Nº4498

Policiales y Judiciales | 15 jul 2026

CABA

Dos policías condenados por matar a un automovilista durante persecución en Villa Urquiza

Los jueces consideraron que los uniformados incurrieron en un exceso en el cumplimiento de su deber, al efectuar once disparos en una zona urbana con presencia de terceros ajenos al enfrentamiento.


El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 25 condenó a dos efectivos de la Policía de la Ciudad a cuatro años de prisión por la muerte de un automovilista que recibió un disparo durante una persecución policial en el barrio porteño de Villa Urquiza. 

Los jueces consideraron que los uniformados incurrieron en un exceso en el cumplimiento de su deber, al efectuar once disparos en una zona urbana con presencia de terceros ajenos al enfrentamiento.

La sentencia alcanzó a Diego Seijas y Daniel López, quienes además fueron inhabilitados por ocho años para ejercer cargos públicos. Durante el juicio, la fiscal María Luisa Piqué había solicitado penas de cinco y cuatro años al sostener que los efectivos actuaron de manera imprudente al abrir fuego sin evaluar el riesgo para las personas que se encontraban en el lugar.

El hecho ocurrió la noche del 14 de enero de 2018, cuando los policías intentaron detener un Citroën C4 Lounge con pedido de secuestro. El conductor eludió el control policial y se inició una persecución que culminó cuando los ocupantes abandonaron el vehículo e intentaron apoderarse de otro automóvil para continuar la fuga.

En ese momento, Mauro Díaz, de 36 años, había detenido su Fiat Uno Way para ceder el paso. Los delincuentes lo obligaron a descender de su vehículo mientras los policías descendían del patrullero y efectuaban once disparos. Nueve fueron realizados por Seijas y dos por López.

Uno de los proyectiles impactó en el pecho de Díaz, quien falleció en el lugar. Durante el intercambio también resultó herido David Emmanuel Asselborn, uno de los delincuentes, quien murió horas después en un hospital de San Isidro. Otro de los involucrados falleció antes del inicio del juicio oral.

“Peligro prohibido”

En su fallo, el tribunal sostuvo que los policías crearon un “peligro prohibido” al disparar en plena vía pública, sabiendo que podían alcanzar a personas ajenas al procedimiento. Los magistrados remarcaron que el hecho de que los efectivos no hubieran advertido la presencia de la víctima no los eximía de responsabilidad, ya que el riesgo generado por su accionar era plenamente previsible.

Los jueces también descartaron que los acusados hubieran actuado en legítima defensa. Señalaron que los funcionarios policiales reciben capacitación específica para afrontar este tipo de situaciones y que, en el caso concreto, contaban con otras alternativas, como resguardarse detrás del patrullero, solicitar refuerzos o continuar el seguimiento sin recurrir al uso letal de la fuerza.

La sentencia concluyó que los disparos constituyeron un exceso en el cumplimiento del deber, ya que la respuesta policial resultó desproporcionada frente a la situación que enfrentaban y puso en grave riesgo la vida de terceros inocentes.

En el mismo fallo, el tribunal condenó a cuatro años de prisión a Raúl Zarauza Vila, uno de los delincuentes perseguidos, por el delito de robo agravado. Sin embargo, fue desvinculado de la responsabilidad por la muerte de Mauro Díaz, al considerar los jueces que el fallecimiento fue consecuencia directa del accionar de los efectivos policiales.

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