El Gobierno de la provincia de Buenos Aires se declaró en estado de prevención activa frente a las posibles consecuencias del fenómeno de El Niño. Con el objetivo de anticiparse a un escenario climático que promete ser severo, se llevó a cabo una reunión interministerial clave en la ciudad de La Plata para repasar y coordinar las acciones del Plan Provincial para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres.
El encuentro tuvo lugar en el Salón de las Banderas del Ministerio de Seguridad y convocó a las máximas autoridades de las carteras de Seguridad, Salud, Infraestructura, Ambiente, Desarrollo de la Comunidad, Desarrollo Agrario, Trabajo, Producción, Comunicación y la Dirección General de Cultura y Educación.
El análisis detallado del panorama climático encendió las alarmas de los funcionarios bonaerenses. De acuerdo con los informes técnicos analizados durante la jornada:
Extensión del fenómeno: Las condiciones de El Niño iniciarán formalmente en el trimestre de junio a agosto y se prevé que se extiendan hasta iniciado el año 2027.
Lluvias por encima de lo normal: En el territorio bonaerense, esta fase climática tiende a favorecer precipitaciones muy por encima de los promedios mensuales y estacionales, con episodios de extrema magnitud durante los meses de primavera y verano.
Un evento histórico: La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que existe una elevada probabilidad de que se desarrolle un evento muy fuerte entre noviembre y enero, el cual podría posicionarse entre los más intensos del registro histórico global.
Ante esta alarmante proyección, los ministerios provinciales coincidieron en la urgencia de trazar diagnósticos con los impactos diferenciados por cada región del territorio bonaerense, unificando las fuentes de información meteorológica e hidráulica para una rápida respuesta.
Para estructurar la respuesta de manera eficiente, la Subsecretaría de Emergencias bonaerense presentó un nuevo plan estratégico que propone un cambio radical en la forma de abordar las catástrofes climáticas.
De la reacción a la prevención: El nuevo documento busca abandonar definitivamente el enfoque reactivo —aquel que se enfoca únicamente en la etapa posterior al incidente— para pasar a un abordaje preventivo sobre las causas estructurales que constituyen las condiciones de riesgo en los barrios.
El plan define la transversalidad de las políticas públicas y establece de antemano los roles, tareas y la corresponsabilidad de cada uno de los organismos del Estado. Este esquema multiagencial busca garantizar una articulación rápida entre las obras de infraestructura, la asistencia social de emergencia, el despliegue de salud pública y la seguridad en las zonas que se vean afectadas por anegamientos o inundaciones, buscando consolidar una provincia más segura y resiliente frente al cambio climático.