El 60° aniversario de la Asociación Argentina de Criadores de Limousin coincide con la Exposición Rural de Palermo y con un proceso de expansión de la raza, a tono con el presente que atraviesa la producción ganadera en general.
La llegada de los primeros ejemplares al país se remonta a mediados de la década de 1870, y su asociación fue la primera en crearse por fuera de Francia. Lejos han quedado aquellas épocas, y con más de 150 años de presencia en el agro local, la raza ha encontrado un diferencial para ofrecer.
“Hoy es más rentable empezar a producir más carne, y el Limousin es la herramienta para meter kilos y mejorar cualquier rodeo”, destacó Juan Pablo Latanti, presidente de la asociación y dueño de la cabaña La Cotidiana, que ingresó los primeros dos bovinos -Tini Tini y De Paul- a la Exposición.
En el marco de un incremento en la demanda global de carne, y una mayor exigencia de los mercados en términos de calidad, los márgenes de la producción ganadera local exigen eficiencia.
“Hoy es muy importante mirar los números, y vamos por buen camino. Lo confirma el crecimiento de la raza y la demanda de genética”, explicó el cabañero, quien repasó las ventajas que ofrece Limousin para este nuevo contexto productivo.
“En estado puro, rinde del 64 al 67 % y tiene poco desperdicio. Además, fruto del gen F94L, exclusivo de la raza, puede producir más carne comiendo menos y obtener un novillo gordo sin grasa excesiva”, afirmó.

Es de destacar que, en el marco de la Expo Rural, participan unos 60 animales de cabañas de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, pero la raza también se extiende en rodeos de Entre Ríos, Corrientes y La Pampa.
Finalmente, destacó que “rompimos mitos de años. Hoy los animales tienen genómica, docilidad, facilidad de parto y adaptación. Eso es fruto del trabajo arduo que hicimos para tener nuestro propio biotipo argentino”.