jueves 23 de julio de 2026 - Edición Nº4506

Interés general | 23 jul 2026

Salud

¿Cómo detectar al hígado graso antes de que sea irreversible?

El grado de fibrosis hepática es el principal indicador del riesgo de progresión a cirrosis y otras complicaciones, por lo que su detección temprana es clave para el manejo clínico.


Especialistas en salud hacen un llamado a visibilizar una condición que va en aumento: la enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD). Lejos de ser sólo “acumulación de grasa”, se trata de un trastorno que puede evolucionar de forma silenciosa hacia etapas más graves (cirrosis y cáncer hepático) sin presentar síntomas evidentes en sus fases iniciales.

Cifras récord

En América Latina, la enfermedad hepática grasa asociada a disfunción metabólica se convirtió en un desafío creciente de salud pública. Se estima que alrededor del 44.4 % de la población en la región vive con esta condición, la prevalencia más alta a nivel global, impulsada por factores como cambios en el estilo de vida (sedentarismo), diabetes tipo 2, sobrepeso y obesidad.

La condición hepática asociada a la MASLD actualmente a cerca del 30 % de la población mundial, posicionándose como una de las principales causas de daño hepático crónico (cirrosis hepática). Se estima que entre un 20 y 30 % de estos pacientes puede desarrollar una inflamación del hígado (MASH), y una proporción relevante progresará a fibrosis, una etapa clave que determina el riesgo de complicaciones graves. 

La MASLD se desarrolla cuando el hígado acumula grasa, generalmente asociada a factores como una alimentación inadecuada, sedentarismo o genética. En algunos casos, esta condición puede progresar a una etapa inflamatoria conocida como MASH.

Si la inflamación persiste, el organismo responde generando tejido cicatricial (fibrosis), lo que con el tiempo puede comprometer la función hepática y derivar en complicaciones como cirrosis, hipertensión portal (formación de varices en esófago y estómago) e incluso cáncer de hígado.

Estudios no invasivos

Durante muchos años, la biopsia hepática fue el principal método para evaluar el grado de daño en el órgano. Sin embargo, en la actualidad existen alternativas no invasivas que permiten obtener información clínica relevante de forma más segura y accesible.

A través de análisis de sangre especializados es posible identificar biomarcadores asociados al proceso de fibrosis, lo que ayuda a estratificar el riesgo de progresión de la enfermedad. Por otro lado, tecnologías avanzadas de ultrasonido permiten evaluar tanto el porcentaje de grasa en el hígado como la rigidez del tejido hepático (dureza).

A partir de cómo se comportan las ondas sonoras al pasar por la región estudiada del hígado, estos estudios generan datos precisos y medibles semejantes a los obtenidos con métodos como resonancia magnética que ayudan a identificar cambios en su estructura desde etapas tempranas, sin necesidad de procedimientos invasivos.

La clave para frenar el impacto

Aumentar el conocimiento sobre las enfermedades hepáticas y sus factores de riesgo permite que más personas tomen decisiones informadas sobre su salud, incluso antes de presentar síntomas. Promover revisiones periódicas, así como adoptar un estilo de vida más saludable como hacer ejercicios de resistencia y sobrecarga, puede marcar una diferencia significativa en la mejora de la situación hepática y que debe ser evaluada con una detección temprana para prevenir complicaciones a largo plazo.

Los especialistas recomiendan que personas con factores de riesgo como sobrepeso, obesidad, diabetes o síndrome metabólico consideren evaluaciones periódicas. La combinación de pruebas de laboratorio y estudios de imagen puede ser clave para detectar la enfermedad a tiempo y prevenir su progresión.

“Frente a una condición que impacta de manera silenciosa a una gran parte de nuestra población, la tecnología debe ser el puente hacia una medicina más proactiva. Trabajamos para acercar innovaciones que dejen atrás los procedimientos invasivos y ofrezcan respuestas claras desde el primer momento. Nuestro objetivo es que tanto los médicos como los pacientes cuenten con las herramientas necesarias para anticiparse a la enfermedad y tomar el control de su salud”, resumió Carlos Rojas, director de Ultrasonido de Siemens Healthineers para Latinoamérica.

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