El Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires encendió las alarmas sanitarias al emitir una intimación para retirar del mercado de forma urgente el juguete "Squeezy Dumpling". La medida fue adoptada tras detectarse que el producto importado contiene altos niveles de benceno, una sustancia química clasificada como altamente nociva para la salud humana.
Según detallaron desde el área de Defensa de las y los Consumidores bonaerense, la gravedad de la toxina radica en su facilidad de propagación: el compuesto puede ingresar al organismo a través de la inhalación o por el simple contacto con la piel, sin necesidad de que el objeto sea llevado a la boca.
Ante el hallazgo del muñeco en comercios locales, las autoridades provinciales apercibieron a los establecimientos con la aplicación de multas severas y adelantaron que desplegarán operativos de fiscalización para garantizar que el producto deje de comercializarse.
La detección del producto tóxico abrió un nuevo frente de conflicto institucional entre la gestión de Axel Kicillof y el Gobierno Nacional. Desde la administración provincial vincularon de forma directa la presencia del juguete con la política de reducción de fiscalizaciones y apertura de importaciones ejecutada por el Ejecutivo central.
En ese sentido, remarcaron que la eliminación de filtros aduaneros y de certificación previa permite la llegada a las góndolas de artículos que no cumplen con los estándares de seguridad mínimos vigentes en el país.
Ariel Aguilar, subsecretario de Desarrollo Comercial y Promoción de Inversiones de la Provincia de Buenos Aires, cuestionó con dureza el rol de las autoridades nacionales tras la advertencia que ya había emitido el sector industrial.
"Esta inacción deliberada por parte del Estado Nacional, que ya había sido advertida por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, ocasiona una total vulnerabilidad hacia los más pequeños, los principales damnificados, trasladando la responsabilidad a las familias, quienes no cuentan con las herramientas necesarias para evaluar esos potenciales riesgos en el momento de la compra", aseveró Ariel Aguilar.
Mientras se intensifican las inspecciones en los municipios, desde el Ministerio provincial instaron a las familias a abstenerse de adquirir el producto y a denunciar su presencia en los comercios a través de las oficinas locales de Defensa del Consumidor.