viernes 07 de agosto de 2026 - Edición Nº4521

Política | 7 ago 2026

Interna oficialista

Victoria Villarruel resiste la presión de la Casa Rosada y descartó renunciar: “Yo no desestabilizo a nadie”

En medio de una fractura total con Javier Milei, la vicepresidenta replicó los pedidos de renuncia del Gabinete tras salir de una misa. Mientras ejerce la Presidencia por el viaje del mandatario a Ecuador, la titular del Senado defendió su derecho al disenso y cargó contra los ministros.


La interna en la cúpula del Poder Ejecutivo nacional alcanzó su punto de máxima tensión. Este viernes 7 de agosto, al salir de una misa en la Catedral Metropolitana, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, ratificó de forma categórica que continuará en su cargo y negó de manera rotunda cualquier acusación de conspiración o intento de desestabilización institucional.

"Yo no desestabilizo a nadie, nada más lejos de mí", lanzó de forma directa la titular del Senado ante los medios de comunicación presentes. Sus declaraciones operaron como una respuesta directa a la fuerte ofensiva del entorno del presidente Javier Milei, la cual incluyó pedidos públicos de renuncia emitidos por el canciller Pablo Quirno y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.

Pese al duro asedio del ala dura de la Casa Rosada, Villarruel aseguró que va a honrar el mandato de la fórmula presidencial que se impuso en las urnas y afirmó estar "orgullosa de ser la vicepresidenta de la Nación". Además, criticó el método de comunicación del Gabinete: "El canciller se ha excedido", señaló en referencia a Quirno, añadiendo que esas discusiones de Estado deben plantearse "cara a cara" y no a través de los medios para "escandalizar a la población".

Como paradoja institucional de la jornada, la vicepresidenta formuló estas declaraciones mientras se encuentra a cargo del Poder Ejecutivo Nacional, debido al viaje oficial que el presidente Milei realiza por estas horas en Ecuador.

Los motivos de la ruptura: de las redes sociales al Congreso

La fractura expuesta entre el Presidente y su vice comenzó a gestarse por diferencias en el rumbo económico, cruces en redes sociales y escaló por dos detonantes clave en los últimos días:

 El escándalo en redes con Lilia Lemoine: El conflicto estalló a nivel público cuando Milei replicó en la red social X fuertes acusaciones contra su vicepresidenta. Villarruel reaccionó con furia, calificando de "estupidez" el tuit presidencial y tildando a la diputada Lilia Lemoine de "cerebro de microbio", exigiéndole pruebas de sus dichos. A la par, la vicepresidenta debió aclarar a la prensa que su frase previa sobre las "persecuciones imaginarias" de Milei no hacían alusión a supuestos problemas de salud mental del jefe de Estado.

 ÑEl quiebre legislativo por la Ley de Tierras: El entorno de Milei y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, responsabilizaron políticamente a Villarruel por el retiro del capítulo de reforma de la Ley de Tierras (dentro del proyecto de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada"). Desde la Casa Rosada la acusaron de cometer un "mamarracho jurídico" al firmar la resolución que habilitó el voto remoto por embarazo de la senadora opositora Anabel Fernández Sagasti, facilitando el bloqueo de la norma.

El contraataque de la Casa Rosada: "Opositora y pseudo golpista"

La reacción del Gabinete fue unificada con el claro objetivo de arrinconar políticamente a la titular del Senado. El propio Javier Milei la calificó públicamente como una figura "opositora e intrascendente" dentro del armado gubernamental, acusándola de replicar "argumentos kirchneristas" y reprochándole sus reuniones con los gobernadores opositores Gildo Insfrán y Ricardo Quintela, así como su histórico encuentro con María Estela Martínez de Perón.

Por su parte, el canciller Pablo Quirno tachó las actitudes de la vicepresidenta como "pseudo golpistas", acusándola formalmente de operar en las sombras y de enviar mensajes a distintos actores políticos bajo la premisa: "No se preocupen, si pasa algo, yo estoy preparada".

En sintonía, el jefe de Gabinete Diego Santilli (quien inició la ola de reclamos mediáticos) sostuvo que Villarruel "siempre pone palos en la rueda" y sentenció que si no respalda el plan de gobierno del oficialismo debería "dar un paso al costado, armar su propio proyecto político y competir" en elecciones. Frente a este panorama, Villarruel dejó en claro que defenderá su libertad de expresión dentro del frente y que no dará un paso al costado.

 

Más Noticias