En la publicación, Moyano aparece sosteniendo un rosario en una de sus manos y acompañó la fotografía con un emoji de manos juntas. Se trató de su primer posteo después de que el caso tomara repercusión pública y de que la Justicia porteña rechazara el pedido presentado por su defensa para dejar sin efecto la medida de protección.

La resolución fue adoptada por la Fiscalía N° 3 Especializada en Violencia de Género, a cargo de Florencia Nocerez. La funcionaria consideró que, por el momento, no están dadas las condiciones para modificar la decisión que había sido tomada al momento de disponer la libertad del exlegislador.
Moyano había quedado imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Tras recuperar la libertad, la Justicia estableció una prohibición de acercamiento de 300 metros respecto de Arizaga, además de impedirle mantener contacto con ella. También deberá fijar domicilio y presentarse ante la Justicia cada vez que sea citado.
El episodio que desencadenó la investigación ocurrió durante la madrugada del martes. Según el relato aportado por el encargado del edificio donde reside Moyano, una mujer salió del lugar en estado de alteración y fue encontrada posteriormente en la vía pública con poca ropa.
La secuencia también quedó registrada por cámaras de seguridad y motivó la intervención de la Policía de la Ciudad. Arizaga fue asistida por el SAME y trasladada al Hospital Pirovano, donde permaneció internada durante varias horas.
Sin embargo, al declarar ante la Justicia, la joven negó haber sido víctima de violencia física o verbal por parte de Moyano. Según su testimonio, había sufrido un episodio que describió como un “brote psicótico” luego de consumir cocaína.
Además, Arizaga manifestó su intención de retomar la relación con Moyano, aunque la restricción judicial continúa vigente mientras avanza la investigación.
Por ahora, el expediente sigue abierto y la Justicia deberá determinar las circunstancias en las que ocurrió el episodio y las responsabilidades que puedan corresponder. Mientras tanto, Moyano volvió a las redes con una imagen cargada de simbolismo religioso, en medio de una causa que todavía no tiene una resolución definitiva.