En los últimos días, el concejal del PRO en La Plata, Nicolás Morzone, presentó un proyecto para congelar sueldos de los funcionarios municipales. Sin embargo, en los pasillos del Concejo Deliberante La Plata no tardaron en recordar su rol activo como funcionario de la gestión de Julio Garro, período en el cual una posterior auditoría detectó que cerca de 7.000 agentes comunales presentaban serias irregularidades en sus prestaciones laborales.
La propuesta de Morzone busca instalar una discusión pública sobre el gasto político y los haberes de los funcionarios. No obstante, desde diversos sectores del legislativo local se preguntaron abiertamente qué medidas de austeridad tomó el edil cuando tuvo responsabilidades ejecutivas directas dentro del Municipio.
Con @ZanettoIvan presentamos una ordenanza para que @Julio_Alak:
— Nicolás Morzone (@nicomorzone) August 8, 2026
✅ Tenga prohibido aumentar el gasto público en estructura política por 1 año.
✅ Reduzca un 30% los cargos políticos.
✅ Congele los salarios del Intendente, funcionarios y concejales.
✅ Eleve y jerarquice el… pic.twitter.com/f3wVSJZsUl
El actual concejal se desempeñó como subsecretario de Espacios Públicos durante el gobierno de Julio Garro y ocupó distintos cargos de relevancia dentro de esa administración de signo político afín. Tras el recambio institucional, la nueva conducción local llevó a cabo una exhaustiva auditoria municipalidad de La Plata sobre el estado real de la planta municipal La Plata.
El resultado informado tras el relevamiento estatal fue contundente: de los 12.573 trabajadores analizados, cerca de 7.000 no se presentaban regularmente a cumplir con sus tareas. La situación incluía severos casos de ausentismo crónico y otras anomalías administrativas que fueron denunciadas formalmente por el nuevo gobierno local.
“El dato no es menor porque mientras hoy Morzone propone congelar los salarios de quienes ocupan cargos políticos, durante la gestión de la que formó parte se produjo un crecimiento de la estructura municipal que terminó dejando una enorme cantidad de situaciones laborales bajo cuestionamiento”, indicaron fuentes parlamentarias a este medio.
Voces del ámbito legislativo de la capital provincial coincidieron en que dar un debate integral sobre el costo y la eficiencia del gasto público es una instancia “válida", pero remarcaron que dicha discusión debe incluir necesariamente las responsabilidades de quienes ejercieron el poder político inmediato.
En ese sentido, señalaron que no es suficiente con adoptar una postura de estricta austeridad cuando se ejerce el rol de oposición, sino que también resulta indispensable explicar de cara a la ciudadanía cómo se administraron los recursos públicos en los momentos en que se tuvo la posibilidad de gestionarlos.
“El proyecto de Morzone deja una contradicción difícil de esquivar: hoy habla de congelar sueldos; ayer fue parte de una gestión cuya administración del personal municipal terminó bajo una fuerte controversia por miles de trabajadores que, según la auditoría posterior, cobraban sin presentarse regularmente a trabajar”, sentenciaron sin medias tintas desde los pasillos del palacio comunal.
Finalmente, los cuestionamientos apuntaron a que la racionalización del gasto no puede transformarse meramente en un recurso discursivo de coyuntura. Por el contrario, hicieron hincapié en que si se pretende poner bajo la lupa el costo de la política, el paso fundamental es hacerse cargo de la eficiencia del Estado cuando se tuvo la responsabilidad directa de conducirlo.