El ex participante de Gran Hermano y cantante de cumbia, Brian Lanzelotta, atraviesa uno de los momentos más dramáticos de su vida fuera de las cámaras. El artista fue víctima de una millonaria estafa quirúrgica que asciende a los $17 millones de pesos en mercadería, un golpe financiero letal que dejó al borde de la quiebra a "Bien Limpio", la fábrica familiar de papel higiénico y rollos de cocina que posee en el partido de La Matanza.
La maniobra delictiva implicó un robo de identidad empresarial planificado desde la provincia de Mendoza. El drama comenzó cuando un presunto cliente apodado "Mario" se contactó con Lanzelotta para realizar un pedido extraordinario de 3.800 bolsones de papel, una carga equivalente a la capacidad completa de un camión semirremolque. Para poder costear la materia prima y cumplir con semejante volumen de producción, el suegro del cantante debió solicitar un préstamo bancario de urgencia.
Durante una semana consecutiva, Brian y su hermano trabajaron día y noche sin descanso, durmiendo en el mismo galpón para acelerar los plazos. A pesar de sufrir serios contratiempos logísticos y climáticos, lograron confeccionar 3.100 bolsones, sin sospechar el calvario judicial que vendría después.
FUE VÍCTIMA DE ESTAFA
— Vía País (@ViaBsAscomar) August 11, 2026
Brian Lanzelotta reveló que le estafaron 17 millones de pesos con su fábrica de papel higiénico pic.twitter.com/byzf76vTtk
A las puertas del juzgado en donde radicó la denuncia penal, un quebrado Brian Lanzelotta brindó desgarradores testimonios en televisión y reveló paso a paso el mecanismo del fraude:
Clonación de datos fiscales: Los delincuentes proporcionaron el número de CUIT real de una empresa que efectivamente existe y está registrada, pero que no tenía ninguna relación con los estafadores. Confiado en este dato, el ex Gran Hermano emitió la facturación legal correspondiente.
Comprobantes bancarios falsificados: La banda envió capturas de transferencias editadas a nombre de la pareja de Brian. Tras detectar un error en el DNI en el primer envío, los estafadores enviaron un segundo comprobante corregido del Banco Macro.
La excusa del fin de semana: Ante la falta del impacto del dinero en la cuenta, los atacantes alegaron que las transacciones interbancarias demoraban de 24 a 48 horas en impactar durante los días no hábiles.
La confirmación del engaño llegó el lunes. Al asistir presencialmente a la sucursal del banco, las autoridades le ratificaron a Lanzelotta que la transferencia era inexistente y que ni el CUIT de la firma ni el supuesto comprador pertenecían a la cartera de clientes de dicha entidad bancaria.
La consecuencia económica para el emprendimiento del mediático es total. La mercadería fue retirada en un camión por los estafadores y, pocas horas después, usuarios de la red social TikTok alertaron a Brian de que los delincuentes ya se encontraban intentando revender de forma online el papel higiénico robado. Gracias a estas imágenes, el músico logró identificar el rostro del presunto cabecilla para escracharlo públicamente.
Actualmente, el panorama para Lanzelotta es desolador: se quedó "sin un peso" tras invertir hasta los últimos ahorros de su núcleo familiar. Sumado a la pérdida de la mercadería, el cantante enfrenta deudas urgentes que incluyen la devolución del crédito bancario de su suegro, el pago a los proveedores de insumos (conos y bolsas), el alquiler del galpón de la fábrica y las cuotas escolares de sus hijos. Para colmo de males, la máquina principal de producción se rompió en el tramo final del proceso, dejando la pyme totalmente paralizada.
Brian Lanzelotta saltó a la fama en la televisión argentina como uno de los participantes más populares de Gran Hermano 2015, la recordada edición conducida por Jorge Rial en la pantalla de América TV. Su carisma y su historia de vida humilde en La Matanza lo convirtieron rápidamente en el favorito del público. Sin embargo, su paso por el reality terminó de forma abrupta al ser expulsado por la producción tras un violento cruce con Marian Farjat.
A pesar de aquella descalificación, el programa funcionó como un enorme trampolín para consolidar su carrera artística como cantante de cumbia. Lanzelotta logró armar su propia banda musical, realizar giras por todo el país y mantenerse vigente en los medios de comunicación participando en formatos de alta audiencia como el Cantando 2020. Hoy, alejado transitoriamente de los flashes, pelea judicialmente por recuperar el sustento de sus hijos.