Un impactante episodio de presunto maltrato animal generó indignación en San Vicente, luego de que una automovilista fuera interceptada tras recorrer varios kilómetros con un perro incrustado en el paragolpes delantero de su vehículo.
El hecho ocurrió sobre la Ruta Provincial 210, en el tramo que une las ciudades bonaerenses de Coronel Brandsen y San Vicente, y fue advertido por otros conductores que circulaban por la zona, quienes comenzaron a tocar bocina e intentar llamar la atención de la conductora para que detuviera su marcha.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, la mujer conducía un Nissan Kicks de color blanco cuando atropelló a un perro de tamaño mediano y pelaje negro.
Como consecuencia del impacto, el animal quedó incrustado entre el paragolpes delantero y el módulo frontal derecho del vehículo, y a pesar de eso la conductora continuó circulando durante varios kilómetros sin detenerse.
Según trascendió, algunos automovilistas intentaron advertirle lo ocurrido mediante bocinazos y señas, aunque el vehículo siguió avanzando.
La marcha del automóvil finalmente fue interrumpida por inspectores de Tránsito municipal, quienes detuvieron el rodado sobre la avenida 9 de Julio, a la altura del Club Deportivo San Vicente, en pleno centro de la ciudad.
Las circunstancias en las que ocurrió el atropello y las razones por las que la conductora continuó circulando son materia de análisis.
El episodio provocó una fuerte repercusión entre vecinos y proteccionistas de animales, quienes reclamaron el esclarecimiento del caso y eventuales responsabilidades.
Asimismo, trascendieron versiones que señalan que habría existido un intento de evitar la difusión del hecho. Sin embargo, esas afirmaciones no fueron confirmadas oficialmente y hasta el momento no existe información pública que las respalde.
Mientras tanto, se espera que las autoridades determinen las circunstancias del episodio y si corresponde avanzar con actuaciones administrativas o judiciales.
El caso volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la responsabilidad de los conductores ante accidentes con animales y la obligación de detener la marcha para asistir o dar aviso a las autoridades competentes.