El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá este martes una jornada clave con la declaración de dos especialistas que integraron la Junta Médica Interdisciplinaria que analizó el estado de salud del exfutbolista.
Se trata del nefrólogo Hernán Trimarchi, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Británico y profesor titular de Medicina II de la Universidad Católica Argentina (UCA), y del toxicólogo Carlos Damín, jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández.
Ambos participaron del análisis coordinado por Carlos Mauricio Cassinelli, comisario mayor y director de Medicina Legal de la Superintendencia de la Policía Científica. El funcionario ya declaró en dos oportunidades durante el debate que se desarrolla en San Isidro.
Uno de los puntos centrales del informe elaborado por los especialistas es que Maradona padecía una enfermedad renal crónica.
De acuerdo con el análisis, durante los estudios realizados sobre sus órganos se observó que los riñones presentaban una superficie rugosa. Además, los estudios microscópicos detectaron una necrosis tubular aguda, junto con glomeruloesclerosis, fibrosis intersticial y una leve atrofia muscular.
El informe también analizó los posibles factores que pudieron influir en esas alteraciones. Entre las conclusiones aparece una referencia al consumo de cocaína como uno de los posibles factores asociados a la glomeruloesclerosis focal y segmentaria, aunque los especialistas aclararon que no necesariamente sería la única causa.
Otro de los aspectos que podría ocupar buena parte de la audiencia será el análisis toxicológico.
Los estudios histopatológicos realizados como complemento de la autopsia no detectaron presencia de alcohol ni de drogas en el cuerpo del exjugador de Boca, Argentinos Juniors, Barcelona, Napoli y la Selección argentina.
La declaración de Damín será importante para explicar ante el tribunal el alcance de esos resultados y qué información puede obtenerse a partir de los estudios realizados después de la muerte del ídolo.
La Junta Médica ocupa un lugar central en el juicio porque sus conclusiones son consideradas una de las principales pruebas para reconstruir el estado de salud de Maradona y las circunstancias que rodearon su muerte.
Los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari sostienen la acusación por homicidio simple con dolo eventual contra siete profesionales vinculados a la atención del exfutbolista.
Entre los acusados se encuentran el neurocirujano y exmédico de cabecera Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería Mariano Perroni.
La discusión judicial busca determinar si existieron fallas, omisiones o decisiones inadecuadas en la atención de Maradona y, especialmente, si esas conductas tuvieron relación con el desenlace fatal.
Con la declaración de Trimarchi y Damín, el debate vuelve a poner el foco en la evidencia médica y científica. Sus explicaciones ante los jueces podrían aportar nuevos elementos para entender qué enfermedades padecía Maradona y cuál fue el peso de esas condiciones en el desenlace que terminó con su vida.