En una movida con fuerte lectura política en el tablero porteño, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, encabezó este viernes una recorrida por el polo comercial y urbano Vía Viva, ubicado bajo el Viaducto Mitre en el barrio de Belgrano. La armadora del oficialismo nacional se mostró acompañada por el jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli, y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura de la Ciudad, Pilar Ramírez.
Si bien la actividad fue presentada bajo el encuadre de la agenda económica de fomento a las inversiones privadas y la sustentabilidad, el desembarco de la conducción libertaria en el corazón de la Comuna 13 envía una señal inequívoca a la interna política de la Capital Federal: el espacio busca acelerar su presencia territorial y posicionarse como alternativa directa en la pelea por la Ciudad de Buenos Aires con la mirada puesta en 2027.

Durante el trayecto, la comitiva oficial supervisó los avances de la segunda etapa del proyecto, emplazada sobre el eje de la Avenida del Libertador. Este tramo se relanza con una propuesta enfocado en el sector automotor premium y locales gastronómicos de alto nivel, sumando infraestructura sustentable como más de 50 puntos de carga para vehículos eléctricos y un estacionamiento subterráneo con capacidad para 180 vehículos.
A lo largo de la caminata, los funcionarios visitaron el bazar NaNa Worlds y el nuevo centro de información turística operado por el sector privado.
La imagen compartida entre Karina Milei, Santilli y Pilar Ramírez excede el corte de cintas de un emprendimiento privado. La compañía del jefe de Gabinete —de amplio recorrido en la gestión de la Ciudad— y la centralidad concedida a Ramírez reafirman la estrategia de La Libertad Avanza para disputar el electorado en el histórico bastión del PRO.
En los despachos oficialistas sostienen que la reconversión de vacíos urbanos mediante inversiones privadas representa el modelo de desarrollo que pretenden extrapolar a toda la gestión pública. Con este tipo de apariciones en barrios clave de la geografía porteña, la conducción libertaria empieza a mover sus piezas en el terreno local para disputar la hegemonía política del distrito en el turno turnos electoral del año que viene.