Frente a la repercusión que tomó en los últimos días la propuesta del exsenador bonaerense Joaquín De la Torre de federalizar los municipios del Conurbano y desvincularlos de la órbita provincial, Claudio Augugliaro, presidente de la ONG Ciudadanía Metropolitana, relativizó la eficacia de la propuesta.
“De la Torre tiene el mérito de instalar en el debate público el qué hacer con la región que concentra un tercio de la población del país y tiene grandes carencias y desigualdades. Sin embargo, la propuesta no toma en cuenta la realidad sistémica de las áreas metropolitanas”, puntualizó el dirigente.
“Así como construir muros no es una respuesta válida, ensayar una propuesta para un recorte territorial tampoco va a ser una solución, ya que está probada la ineficacia de las intervenciones focalizadas y no planificadas que no contemplan a la metrópoli como algo integral”, anexó.
En igual tesitura, Augugliaro consignó que “las áreas metropolitanas funcionan como verdaderos ecosistemas urbano-funcionales, con dinámicas que exceden ampliamente los límites de cualquier municipio. El transporte, las cuencas hídricas, la vivienda y los sistemas productivos responden a una lógica de sistema regional. Cualquier respuesta parcial o fragmentada será, por definición, ineficiente”.
Para el titular de Ciudadanía Metropolitana, organización que lleva una década estudiando las problemáticas de los grandes centros urbanos y proponiendo alternativas para su gobernanza, el principal obstáculo para el desarrollo del área metropolitana no está vinculado a su escala poblacional ni a una falta de respuestas técnicas, sino a la fragmentación institucional: la multiplicidad de jurisdicciones que conviven sobre un mismo territorio sin que exista un gobierno metropolitano que las articule.
En ese sentido, remarcó un dato: la Región Metropolitana de Buenos Aires ya exhibe el nivel de fragmentación institucional más alto del país, con 43 gobiernos interviniendo de forma descoordinada sobre el mismo territorio.
Augugliaro, coautor del libro “Argentina Metropolitana, Antecedentes y desafíos hacia una gobernanza regional”, citó también la experiencia internacional: desde mediados del siglo XX, los esquemas de gobernanza metropolitana más efectivos se basan en la cooperación entre gobiernos, sector económico y sociedad civil, con ventajas de competitividad territorial documentadas por la OCDE.
“La dimensión metropolitana del AMBA es, ante todo, un desafío político: el arte de discernir en qué acordar y en qué sostener el disenso. Nuestra viabilidad como metrópolis depende de institucionalizar consensos para una gobernanza sostenible, justa y equitativa”, concluyó.