Hay escenarios que parecen hechos para determinadas noches. Y este miércoles, el Teatro Real de Madrid fue el lugar elegido para que Fito Páez escribiera un nuevo capítulo de su historia.
Por primera vez, el artista llegó a este escenario emblemático con Clásico, un espectáculo especialmente concebido para llevar su obra a una dimensión diferente: dos horas de canciones, arreglos de cuerdas, memoria y emoción, frente a un teatro colmado y completamente entregado a cada una de las canciones.
Acompañado por un noneto de cuerdas —que llevó a Paez a la revisión y posterior reversión de varios de sus hits— dirigido por Víctor Elías, Fito recorrió parte fundamental de su repertorio y convirtió la noche en algo más que un concierto: un homenaje a la canción latinoamericana y a la enorme tradición musical que atraviesa su propia obra.
Porque Clásico no fue solamente un recorrido por las canciones de Fito. Fue también un viaje por la música de un continente. En la ambiciosa propuesta, que contó con las proyecciones visuales de Max Rompo, aparecieron obras de Charly García, Aníbal Troilo y Roberto Goyeneche, Luis Alberto Spinetta, Atahualpa Yupanqui, Los Gatos, Pablo Milanés, Víctor Jara y Chico Buarque, autores fundamentales de un legado que Fito reconoce, abraza y vuelve a interpretar desde su propia sensibilidad.

“Adapté un material sinfónico a un noneto de cuerdas, incluyendo mis canciones, tres temas nuevos de Shine y material de artistas latinoamericanos”, había explicado Páez acerca de la concepción de este espectáculo. Y esa idea atravesó toda la noche.
Desde “Dale alegría a mi corazón”, que abrió el concierto, hasta “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, canción elegida para cerrar una velada de esas que parecen imposibles de repetir, Fito fue construyendo un repertorio que conectó distintas épocas, autores y geografías. “11 y 6”, “Desarma y sangra”, “Te recuerdo Amanda”, “Parte del aire”, “Muchacha ojos de papel”, “El romance de la pena negra” (con texto de García Lorca), “La última curda”, “Tumbas de la gloria”, “Los ejes de mi carreta”, “Viento dile a la lluvia”, “Al lado del camino”, “Canción para mi muerte”, “Construcción”, “Un vestido y un amor”, “Dar es dar” y “Mariposa tecknicolor”, entre otras, fueron parte de un repertorio que sorprendió gratamente a los presentes.
La noche tuvo además un significado especial por el vínculo que Fito construyó durante décadas con España, un país que forma parte de su historia artística y que lo recibió una y otra vez a lo largo de su carrera. Esta vez, ese vínculo encontró un escenario extraordinario: el majestuoso Teatro Real, situado frente al Palacio Real en la Plaza de Oriente y considerado una de las instituciones centrales de las artes escénicas y musicales de España y uno de los teatros de ópera más prestigiosos de Europa.
Allí, frente a una sala histórica, Fito volvió a encontrarse con un público que conoce sus canciones desde hace años y con nuevas generaciones que las hacen propias. Hubo aplausos, emoción y momentos de absoluto silencio para escuchar cada arreglo. Hubo canciones que fueron cantadas de principio a fin y otras que parecieron detener el tiempo.
Y hubo, sobre todo, una certeza: la canción latinoamericana puede atravesar fronteras, épocas y formatos sin perder su identidad.
En el Teatro Real, Fito Paez tomó canciones propias y ajenas, las llevó al lenguaje de las cuerdas y las hizo sonar nuevamente. Una noche clásica, histórica y profundamente latinoamericana.
Este jueves 3 de septiembre, el viaje continuará en otro escenario extraordinario: el Palau de la Música de Barcelona. Allí, Fito ofrecerá un concierto solo piano, íntimo y cercano, en una propuesta despojada que permitirá redescubrir clásicos eternos en uno de los formatos predilectos del público que lo acompaña. En la previa, el propio Paez anticipó que será un concierto marcado por el pulso de la improvisación, sumando un componente de espontaneidad a un concierto que ya asoma inolvidable.
Luego de estos emblemáticos conciertos, un paréntesis sentido y especial en la vertiginosa agenda de Fito, Sale el Sol Tour retomará su curso por distintos escenarios de la Argentina, con una serie de shows que lo llevarán a reencontrarse con su público en Bahía Blanca, Mar del Plata, Tucumán, Salta, Córdoba, La Plata, Posadas, Corrientes y Santa Fe. La gira también tendrá una escala internacional en Chile, como parte de un recorrido que seguirá celebrando las canciones de uno de los artistas más importantes de la música argentina.