miércoles 09 de septiembre de 2026 - Edición Nº4554

Espectáculos | 9 sep 2026

Entrevista

Iñaki Urlezaga vuelve a La Plata por el aplauso final: “Me estaba esperando, no pude decir que no”

“En mi ciudad siempre he sido un artista más respetado que disfrutado”, resalta el consagrado coreógrafo en torno a su desarrollo artístico por fuera del cuadrado perfecto. En diálogo con ANDigital, anticipa el espectáculo que el 13 de septiembre encabezará en el Teatro Argentino.


Iñaki Urlezaga vuelve a subirse al escenario después de ocho años, en el marco de una propuesta artística extraordinaria para la escena teatral de Argentina. Un regreso a escena por única vez y en una faceta artística inédita.

Como plusvalor, se da la vuelta a su ciudad: La Plata. La cita es este domingo 13 de septiembre en una única función y las entradas pueden adquirirse a través de Livepass. Será nada más ni nada menos que en la imponente Sala Ginastera del Teatro Argentino, acompañado por un elenco de destacados solistas y primeros bailarines y la Orquesta Sinfónica dirigida por las maestras Andrea Mijailovsky y Mariela Ferenc.

En 2018, después de más de tres décadas de carrera internacional, el artista eligió su ciudad natal para culminar su gira de despedida. Ocho años más tarde, vuelve a bailar en La Plata, donde se formó y comenzó una trayectoria que lo llevó a convertirse en primera figura del Royal Ballet de Londres, artista invitado principal del Dutch National Ballet y protagonista de producciones en teatros de todo el mundo.

No volví precisamente por algo pendiente, la verdad que no. En este tiempo fui recobrando la  impresión de que realmente este espectáculo no fue pensado para volver a los escenarios, fue un espectáculo donde a mí me incluyó sin que yo me diera cuenta. Y me parece que también es la mejor forma de volver, porque volví con algo que me estaba esperando y y sinceramente no pude decir que no”, reflexiona Iñaki en diálogo con ANDigital.

Vale mencionar que el espectáculo inicia con una gala de dúos líricos y emblemáticos del ballet universal como Romeo y Julieta, La Traviata, La muerte del Cisne y Sylvia. La segunda parte y cierre de la noche sube a escena la obra que da nombre al espectáculo, El aplauso final.

Este título describe poéticamente la fibra de un artista al momento de su despedida, aborda con sensibilidad y lirismo la conexión y cercanía de ese artista con su mentor, con su coreógrafo y director. Ambos se entregan y funden mágicamente en la preparación de esta última actuación, y el público disfrutará la magia que se vivirá sobre el escenario.

La música sublime de Sergei Rachmaninov envuelve cada instante de la creación y engrandece la escena.

Hijo pródigo

“Yo siempre digo que en La Plata he sido un artista más respetado que disfrutado, porque lógicamente al haber bailado poco, por ahí muchas veces se han tenido que ir a Capital Federal o en cualquier otra parte del mundo”, puntualiza.

Del mismo modo, recalca: “Al estar viajando me he encontrado con gente que ha disfrutado y me ha seguido en la profesión. De hecho, el espectáculo lo estrené en Uruguay y estaba lleno de platenses, así que volver a La Plata para mí siempre es un significado muy especial porque no solamente es donde empecé, es donde está mi familia, es donde fui por primera vez profesional. Y en este espectáculo tan lindo, a lo largo del tiempo, cuando se me dio la posibilidad como esta vez de incluir a La Plata, siempre está en mis mayores anhelos. A veces se concreta, como en este caso, y a veces no”.

Salir de la “jubilación”

Desde su despedida de los escenarios, Urlezaga continuó su carrera como coreógrafo y director. Su trabajo coreográfico, iniciado en 2003, incluye Sylvia, Cuentos de Chopin, El cascanueces, La traviata y El lago de los cisnes. En 2019 creó La dama de picas para el Teatro Yacobson de San Petersburgo y en 2023 estrenó Romeo y Julieta para el Teatro Argentino de La Plata y Estaciones rioplatenses, con música de Astor Piazzolla, para el Auditorio Nacional del Sodre de Montevideo. En 2012 fue convocado para la creación del Ballet Clásico Nacional, del que se desempeñó como director artístico hasta finales de 2017.

“Este volver fue gradual. Primero me di cuenta que quería hacer este espectáculo, porque sentía que era algo que no me quería perder. Primero fue en mi cabeza volverme a ver arriba del escenario nuevamente, que yo ya tenía asumido que no lo iba a hacer nunca más porque me había -técnicamente- jubilado”, admite el talentoso artista.

Acto seguido, aclara: “una retribución económica por decir ‘estoy jubilado’ no la tengo. O sea, que era una decisión mental no volver a estar arriba del escenario, básicamente. Y después, como yo trato siempre de organizar las cosas con mucha previsibilidad, fue gradual: fue el cuerpo, fue la mente, fue la obra e ir madurando en etapas, porque a la vez la dirijo. Entonces, si realmente no lo organizaba sentía que los tiempos a mí me iban a jugar en contra presuponiendo todo lo que yo tenía que también trabajar en mí mismo a la vez”.

Una obra distinta

“Si bien es un ballet, tiene un formato de tutús y zapatillas de punta, y lo que el público balletómano acostumbra a ver y se espera de un bailarín clásico, también es una obra muy distinta. Es una obra que habla de las emociones de los intérpretes. Es el vínculo entre un coreógrafo y una bailarina”, precisa Iñaki.

Además, pone de relieve que “el público tiene la oportunidad de ver a un coreógrafo trabajando para el estreno de una obra que se va a realizar; o sea, ver los sueños, ver las disyuntivas que un coreógrafo tiene, los miedos, cómo proyecta una obra y si eso que piensa después se puede llevar a cabo o si es realizable o no. La incertidumbre de un artista de ser gustado y no, porque ante un estreno nada está probado, no se conoce el resultado cuál puede llegar a ser”.

“Entonces es una obra que va en paralelo con un resultado artístico, que es lo que el coreógrafo en lo que va atrás de, pero a la vez habla de las personas, de las inseguridades, los temores, los anhelos, todo lo que implica el 360 de una profesión que pocas veces se visibiliza a la hora como temática de presentar un espectáculo”, sentencia. Iñaki.

Más Noticias