El presidente Javier Milei volvió a instalar la discusión por el consumo en redes sociales después de compartir imágenes de una multitud en la inauguración de un local de Miniso en el Dot Baires Shopping, en el mes de mayo.
Con esa escena, el mandatario apuntó contra quienes sostienen que el consumo continúa deprimido y acompañó las imágenes con un mensaje en el que ironizó sobre la interpretación de la situación económica.
Es decir, la foto muestra una situación real, pero no corresponde a una jornada común de consumo ni a una medición reciente de las ventas.

El problema es que una inauguración comercial, con promociones y expectativa por la apertura de un nuevo local, difícilmente pueda tomarse como una fotografía del consumo de todo el país, sumada a la fecha de la imagen.
Los últimos datos oficiales disponibles del INDEC muestran que las ventas en centros de compras cayeron 4,9% interanual en junio y acumularon una baja del 2,7% durante el primer semestre de 2026. En la comparación mensual, además, el índice desestacionalizado registró una caída del 6,2%.
La situación tampoco aparece mucho más alentadora entre los comercios pyme. Según CAME, las ventas minoristas bajaron 0,2% interanual en agosto y tuvieron una caída del 2,7% respecto de julio. En los primeros ocho meses del año, acumularon un retroceso del 2,4%.
El dato también aparece en el consumo asociado a fechas comerciales. Para el último Día del Niño, CAME registró una caída del 2,5% interanual, pese a las promociones, descuentos y financiación que implementaron los comercios para intentar impulsar las ventas.
El posteo del Presidente generó rápidamente críticas entre usuarios de X, que cuestionaron que se utilizara una imagen de una inauguración de varios meses atrás para discutir la situación actual del consumo.
Entre las respuestas apareció incluso un mensaje que apuntó directamente contra Milei: “Me das vergüenza como presidente”, acompañado por la aclaración de que la imagen correspondía a la apertura de Miniso en el DOT Baires
La polémica, entonces, no pasa por negar que haya lugares llenos o comercios que tengan jornadas exitosas. El punto es si esas imágenes alcanzan para describir el comportamiento general de los consumidores argentinos.
Mientras Milei vuelve a utilizar una escena puntual para defender su mirada sobre la economía, los indicadores muestran que el consumo todavía atraviesa un escenario de debilidad, con caídas interanuales y consumidores que siguen administrando con cuidado sus gastos.

La discusión vuelve así a quedar planteada entre la postal que circula en redes y los números que buscan medir qué pasa realmente con el bolsillo.