Momentos de extrema tensión se vivieron este martes en el Instituto Jesús María Plaza de Villa Dorrego, partido bonaerense de La Matanza. Es que un alumno de 15 años ingresó al establecimiento con un arma de fuego, provocó una detonación en el aula y afortunadamente no hubo que lamentar heridos.
Ante el lamentable episodio, el director del establecimiento educativo, Alberto Bean, expresó que “fue una situación de conflicto entre dos estudiantes. Que un menor tenga un arma es algo gravísimo”.
Asimismo, confirmó la continuidad de las clases, en tanto que precisó que las familias de los adolescentes involucrados serán citadas para abordar la situación con el equipo de psicólogos de la escuela ubicada en Benjamín Matienzo y Mañasco.
“Me sorprendió. Fue una situación de conflicto entre dos estudiantes, pero no puedo dar detalles porque hay menores involucrados”, reforzó la autoridad educativa.
#Policiales 🚨🏫 La Matanza: alumno llevó un arma a la escuela, se disparó por accidente y no fue tragedia de milagro
— ANDigital (@ANDigitalOK) September 16, 2026
Momentos de extrema tensión se vivieron en el Instituto Jesús María Plaza de Villa Dorrego, donde un alumno de 15 años ingresó con un arma de fuego dentro de su… pic.twitter.com/hC0u96flt9
En igual tono, reflexionó: “Que un menor tenga un arma es algo gravísimo. Algo nos está pasando como sociedad. Hay una responsabilidad parental, las familias tienen que hablar, dialogar mucho, ver lo que les pasa a sus hijos”.
“Él no tenía problemas de disciplina. Pero se va a abordar con los equipos estructurales y psicólogos para contener a los chicos y a las familias. Hay dos grupos que van a venir para trabajar en forma conjunta con nosotros sobre esto que sucedió”, puntualizó Bean.
Según informaron fuentes policiales, el adolescente llegó a la escuela con un revólver calibre .32 dentro de su mochila. Al ingresar al salón, tiró la mochila al piso y se produjo una detonación. El estruendo alertó a las autoridades del colegio, que activaron el protocolo que está establecido para todas las escuelas secundarias y avisaron a la Policía.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar, se entrevistaron con el director de la institución, quien confirmó que uno de los alumnos había llevado un arma de fuego.
Los policías secuestraron el arma, sin marca visible y con numeración. En su interior tenía cinco cartuchos intactos y uno percutado, compatible con la detonación ocurrida dentro del aula.
La madre del adolescente se presentó ante las autoridades y aseguró que desconocía cómo había llegado el arma a manos de su hijo. De acuerdo con su relato, el revólver pertenecería al padre del chico, quien se habría retirado de la casa luego de mantener una discusión con ella.
Resta consignar que la causa fue caratulada como portación ilegal de arma de fuego y quedó bajo investigación judicial.