El Gobierno nacional decidió reestructurar de manera integral el esquema de custodia en la Residencia Presidencial de Olivos. La Casa Militar asumirá la responsabilidad total del control de la quinta y de las residencias transitorias del Presidente y su familia, en un proceso de traspaso que se completará en un plazo máximo de 60 días.
La medida incluye la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, separando definitivamente las funciones de seguridad, control y administración operativa para recortar la estructura formal y reducir el personal que permanece en la dependencia.
Desde el Poder Ejecutivo explicaron que la transferencia de responsabilidades y bienes responde a la necesidad de incrementar los estándares de eficiencia ante el contexto global de inseguridad y, fundamentalmente, por la logística de la futura visita oficial del Papa León XIV a la Argentina.
El evento internacional requerirá la ejecución de obras edilicias y la contratación de servicios de acondicionamiento, lo que implicará un alto tránsito de personal ajeno al entorno habitual de la Quinta. Ante este escenario, las autoridades consideraron imprescindible centralizar la vigilancia bajo mando militar directo para agilizar las habilitaciones y la supervisión del predio.
El traspaso de competencias se apoya en las atribuciones de la Ley de Defensa Nacional y en las facultades otorgadas a la Casa Militar, organismo que ya concentra la custodia en la Casa Rosada. Con este cambio, la fuerza asumirá la protección del mandatario en tres planos de actuación:
Sitios fijos: Casa Rosada y la Residencia Presidencial de Olivos.
Jurisdicción nacional: Custodia permanente en los desplazamientos y actos oficiales dentro de la Argentina.
Ámbito internacional: Cobertura de seguridad en comitivas y viajes fuera del país.