Una familia fue víctima de un robo cuando dos delincuentes se hicieron pasar por empleados de la empresa Edenor e ingresaron a la casa de una pareja de jubilados en Ciudadela, partido de Tres de Frebrero, en el límite con la Ciudad de Buenos Aires.
Los agresores se enfrentaron con el hijo del matrimonio, que logró echarlos de la vivienda sita en Cabildo y Juan Martín de Pueyrredón, aunque por el momento permanecen prófugos.
El dramático episodio ocurrió este miércoles apenas pasado el mediodía, en circunstancias en las que el hombre había salido de la vivienda para pasear a su perro, momento que los delincuentes aprovecharon para tocar el timbre.
Fue allí cuando la mujer abrió la puerta y los ladrones se presentaron como operarios de Edenor, vistiendo además un uniforme de la compañía en cuestión.
“Quieta que esto es un asalto”, le dijeron a la víctima ni bien ingresaron a la propiedad. De todas maneras, no contemplaban que en la habitación se encontraba el hijo del matrimonio.
#Policiales 🚨🥊 Entradera en Ciudadela: simularon ser operarios, irrumpieron en una casa y los echaron a piñas
— ANDigital (@ANDigitalOK) September 18, 2026
Una violenta entradera en Ciudadela quedó registrada por cámaras de seguridad. Dos delincuentes se hicieron pasar por operarios para engañar a los habitantes de una… pic.twitter.com/zl3lKdlTY7
“La tiraron al suelo y le taparon la boca. Ella gritó y yo salí impulsivamente del cuarto. No me salió otra cosa que agarrarme a las trompadas con ellos”, expresó Donato.
“Me pegaron una piña cada uno. Mi vieja zafó y abrió la puerta y ahí me los llevé afuera a las piñas a los dos. Me dieron tantas piñas en la boca que no los pude salir correr. A uno por lo menos lo alcanzaba. Pero me dieron demasiado. Me rompieron el labio por adentro”, detalló en declaraciones a LN+.
Y sumó: “Estamos bien porque estamos vivos. Me bajaron el diente y tengo cortaduras adentro. Los golpes iban a ser a mi madre. Hice lo que habría hecho cualquier hijo. Yo salí a defenderla”.
Vale mencionar que las cámaras de seguridad registraron el momento en el que Donato logró sacar a golpes a los delincuentes, justo cuando su padre llegaba.
“Con ellos no medié palabras. Fui a las manos directo. Ellos se vieron ofuscados con que no estaban solo dos jubilados. Me querían reducir a mí. Se encontraron después precintos con los que iban a atar a mi vieja y un destornillador con el que me quisieron dar dos puntazos. Vi el buzo perforado en el hospital”, sumó el muchacho.
Finalmente, evaluó que “este barrio no era así. Hace un año y medio viene pasando esto. Y hace unos meses hay mucha entradera. Acá se liberó la zona hace rato”.